Mire usted, soy un español de 55 años, con dos licenciaturas
universitarias (Derecho y Ciencias Económicas), un MBA (Master in Business
Administration) por una Universidad de Estados Unidos, un Master en Marketing
por la más famosa Universidad de Paris, políglota (inglés y francés perfectos,
altos conocimientos de alemán, italiano, portugués y catalán y conocimientos
básicos de chino mandarín) y con más de 23 años de experiencia en gestión de
empresas, tanto en España como fuera de ella. Y me encuentro desempleado.
Y no es un desempleo corto. Llevo sin ser contratado desde
el año 2008, año en que decidí volver a mi país, después de 15 años trabajando
y residiendo fuera. Bueno miento, me contrataron “a comisión” –contrato
mercantil-, para la venta de seguros, contrato que denuncié, por tratarse de un
fraude de comunicación y cumplimiento, ya que no me abonaron las comisiones
devengadas.
Me dirá usted que debía de ser emprendedor. Bueno, pues lo
fui. Y aún me deben –un “gran empresario levantino” votante del PP, con
casoplón, coche de lujo y yate en Torrevieja, entre otros- más de 38.000 euros.
Me llaman mucho la atención los ataques perpetrados desde su
partido a los desempleados -¿Se acuerda del “que se jodan” de Fabra Jr.?-, a
los que usted y su ministra de trabajo, no dejan de perjudicar. ¿Qué le hemos
hecho Rajoy para merecer esto? ¿Qué hemos hecho para tener de su partido esta
falta de respeto?
Ahora viene usted en compañía de la “Virgen de Báñez” a
hablar de “envejecimiento activo”, en la medida de cortar la yugular al parado
de 55 años. ¡Váyanse a la mierda los dos! Usted y la “virgen”.
Tengo unas cuantas preguntas que hacerle señor Rajoy, aunque
se que son retóricas porque nunca me las responderá, porque los plasmas no
tienen sensibilidad.
- ¿Cuántos
años ha desempeñado usted una actividad “empresarial real”, de creación de
riqueza y cuántos años ha trabajado usted comiendo de la “sopa boba” de la
Administración Pública?
- ¿Cuántos
de sus ministros han desempeñado a lo largo de su vida laboral cargos en
la vida real y no en la política?
- ¿En
qué han trabajado –fuera de los mentideros políticos, si eso se puede
llamar trabajo- las ministras Mato, Báñez y la vicepresidenta Soraya S. de
Santamaría? Esta pregunta hágasela llegar al señor Zapatero en el caso de
las señoras Pajín, Aido y Jimenez, amén de Fernández de la Vega.
- ¿Qué
ha hecho el señor Gallardón, además de ser hijo de quien es y de ser
político toda su vida? ¿Y el señor Fernández Díaz? ¿Y el señor “clónico
aznaril” Soria?
- ¿Por
qué no habla usted inglés u otro idioma en condiciones? ¿No ha tenido
tiempo de estudiarlos? ¿Por qué las empresas exigen hablarlos si los
presidentes de este país nunca lo han hecho?
Más cuestiones me quedan por hacerle, pero sería feliz si me
pudiera –o quisiera- contestar a solo una de las anteriores.
El país que usted preside se está yendo a la mierda, fruto
de las gansadas del anterior gobierno del PSOE y de las burradas del actual del
PP.
Desigualdad social, sueldos miserables, xenofobia, falta de
futuro, desilusión, abatimiento, desesperación, mal humor, son algunos de los
resultados que las gestiones de su gobierno y del anterior, están produciendo
en los ciudadanos.
¿Y cuáles son las medidas que toma usted para crear empleo?
Honestamente, no lo sé. Deben de ser para gente superior o muy especial, porque
yo, por mucho que lea la reforma laboral de “cara de cera Báñez”, no soy capaz
de encontrarlas. Lo que si encuentro, son medidas que perjudican al trabajador
y benefician a la gran empresa, al lobby que le apoya a usted señor Rajoy,
porque tampoco el autónomo y pequeño empresario, se encuentran protegidos por
el texto de esa barbaridad.
Termino deseándole a usted y a sus colaboradores, los males
que están produciendo en gente como yo, que no ha hecho otra cosa que formarse,
trabajar duro y de vez en cuando relajarse, aunque usted y los de su casta
tendrán –además de buenas jubilaciones por tan sólo 8 años de estancia en las
poltronas del Congreso de la carrera de San Jerónimo- puestos rimbombantes en
Telefónica, Endesa, Autopistas, Banca, etc, en los cuales seguirán demostrando
su ineptitud muy bien remunerada.
Me despido de usted, y sin ningún respeto, no le deseo nada
bueno.
Firmado: un ciudadano español, parado y de 55 años.