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martes, 20 de enero de 2015

¿La Justicia por favor? Al fondo a la derecha, junto al retrete

Ten confianza Luis. Está difícil pero hacemos todo lo que podemos. Somos tus amigos, tus compañeros. Has sido un colaborador ejemplar y me siento orgulloso de haber sido tu jefe.
¿Quién puede haber dicho estas palabras? Creo que todo el mundo lo sabe, sobre todo hoy después de conocer que la Audiencia Nacional le concede la libertad bajo fianza de 200.000 € (sí, no se sorprenda, 200.000 €) a Luis Bárcenas, ex-tesorero, ex-gerente y ex-senador del Partido Popular.
A Luis Bárcenas, el fiscal anticorrupción, le acaba de pedir una pena de 42 años de cárcel, no devolvió el dinero robado y sale con una fianza de 200.000€ del chocolate del loro. Si esto no es cachondeo, corrupción o mierda, ya no lo es nada. Este país va camino de Estado fallido, si no lo es ya.
Veremos los acontecimientos, ya que una persona (me niego a llamarle señor), que según su cónyuge (me niego a llamarla señora), “no tiene ni para pagar el recibo de la luz”, ¿de dónde va a sacar 200.000 €?
Parece que las instituciones “gobernadas por el PP”, como la abstracta justicia, han hecho su trabajo.

Esperanza Aguirre
El mismo día, aunque no a la misma hora, el ¿juez? archiva la causa contra Esperanza Aguirre, usando lo de siempre: no sabía. Ni siquiera una simple multa. ¿País de pandereta? No. País de mierda y corrupción.
Yo cogería el acta del dictamen y me iría a la Gran Vía de Madrid a hacer lo mismo que hizo Aguirre, paso por paso sin salirme del guión, y vería si este magistrado tomara la misma resolución con otros apellidos delante.
¡Amigo Sancho, con la Iglesia hemos topado! ¡Señor Don Quijote que ha sido la Justicia la que archiva la causa! ¡Ay Sancho, la Justicia y la Iglesia son primas hermanas y la "marquesa" siempre ha nadado entre dos aguas!

¿Ven ustedes por qué la justicia en España, se encuentra al fondo, a la derecha, dónde el WC?

lunes, 5 de enero de 2015

EL PARO EN ESPAÑA: ¡NO NOS MIENTAN! ¡NO SOMOS TONTOS!












Hoy 5 de enero de 2015, salieron los datos de personas registradas en las oficinas del SEPE (Antiguo INEM). La euforia del gobierno y de sus palmeros oficiales es desmesurada. Pero, ¿por qué? Solamente voy a poner unos gráficos de elaboración propia, cuyos datos son sacados de las estadísticas oficiales del propio SEPE. Después de los RECORTES Y MAS RECORTES, de la PERDIDAD DE DERECHOS,estos son los resultados.




FUENTE DE DATOS: SEPE

¡SAQUEN USTEDES SUS PROPIAS CONCLUSIONES!

domingo, 7 de diciembre de 2014

#Corrupción. El Partido Popular de España (PP), el Poder Judicial y el juez Ruz

El Partido Popular de España (PP), es un grupo corrupto, con un amplio historial delictivo con más de dos décadas de recorrido. Ese grupo hoy está en la Moncloa. Es el gobierno gracias, en buena parte, a sus mentiras electorales las cuales pueden probarse una a una, y gracias al dinero que obtuvo con prácticas ilícitas y después empleó -sobres y obras aparte- en propaganda, en propagar con nuestro dinero esas mentiras.
Nada extraño que ahora use de todos los recursos a su alcance, y la justicia es uno de ellos, para no hacer frente a sus responsabilidades. Pero una cosa es que no extrañe y otra que sea perdonable: el PP echa más leña a nuestra indignación.
El PP, investido de gobierno, ensucia nuestra patria (esa palabra tan rara ahora) y mancha de vergüenza a todos los españoles.

¿Qué decir del aspecto criminal/judicial que de sus imputados políticos corruptos le gustaría tener a este Gobierno del Partido Popular que promueve y ampara la asfixiante corrupción que cabalga desbocada?
En cuanto al “Caso Gürtel” es preciso señalar la acuciante y deshonesta intromisión que en el Poder Judicial se pretende, previas maniobras orquestadas, desde las instituciones que controla el Ejecutivo de Mariano Rajoy.  Al Partido Popular cada vez le es más arduo el hecho de pretender desligarse de su relación en tan criminal caso, y habiéndose llegado a este punto de supuesta complicidad y de incardinación en tal entramado, desde todas las instancias del aparato del PP ya ni se molestan en disimular la notoria aceleración que quieren imprimir, sin reparar en barras, a las maniobras conducentes a poner toda clase de obstáculos en la instrucción del caso con el objetivo de cegar los canales que le implican como partido político en dicho proceso.
Transferir la insita indignidad del Poder Ejecutivo buscando para ello la complicidad del Poder Judicial, mediante presiones institucionales, representa una evidente muestra más de la iniquidad y el descaro con que, desde el Partido Popular, se ampara impúdicamente la impunidad de sus políticos corruptos y/o deshonestos imbricados en las instituciones que comandan. 
Y si el Poder Judicial se deja corromper por tanta inmoralidad del Ejecutivo (ya hemos tenido alguna que otra ocasión de comprobar que esto sí ha sido así), será una prueba más de su complicidad necesaria en el mantenimiento de la impunidad de los inicuos, y con ello se reafirmará que el Poder Judicial supone un factor determinante en la putridez institucional que nos abruma, por lo que con tales conductas se vendrá en deslegitimar la acción que en cualquier Constitución se supone a la impartición de la Justicia… ¡y definitivamente tendríamos que quitarle la venda de los ojos a la imagen que se tiene de ella!

jueves, 27 de noviembre de 2014

La corrupción y los "logros" del Partido Popular


Con la cantidad de casos de corrupción probada, indiciaria e investigada (Gürtel, Bankia, Matas, Bárcenas, Púnica, etc, etc,), sigo sin entender cómo es posible que el Partido Popular siga siendo el primer o segundo partido en intención de voto. Con todos mis respetos a sus votantes, no entiendo cómo pueden estar tan ciegos. Se sabe que no es el único partido con escándalos de corrupción. Que el PSOE no se libra y seguro que hay algún otro partido minoritario que también tendrá lo suyo, pero el caso es que a día de hoy:

  • Es el Partido Popular quien gobierna en España.
  • Es el Partido Popular quien ha llegado al poder financiándose de manera irregular.
  • Es el Partido Popular quien está en todos los telediarios día sí y día también por escándalos de corrupción que afectan tanto a personas que han estado o están en sus filas y en puestos de cierta responsabilidad.
  • Es el Partido Popular quien ha conseguido cargarse la clase media, enriquecido a los que más tenían a cambio de nada y empobrecido más todavía a los que menos tenían.
  • Es el Partido Popular quien se ha cargado la cultura de este país.
  • Es el Partido Popular quien ha desmantelado la sanidad universal.
  • Es el Partido Popular quien ha elevado a la categoría de asesores a las vírgenes católicas.
  • Es el Partido Popular quien, igual que un elefante en una cacharrería ha impuesto su modelo educativo que, ya ha tenido que ser frenado en algún caso por la justicia.
  • Es el Partido Popular quien ha situado la pobreza infantil de este país en el 25%.
  • Es el Partido Popular quien desde el Gobierno nos engaña sistemáticamente cada vez que tiene que llevar a cabo una reforma.
  • Es el Partido Popular quien con todo esto, sigue culpando a la herencia recibida.
  • Es el Partido Popular el único que todavía no ha dado ninguna muestra de aceptar la necesaria regeneración política que ya ha comenzado en nuestro país.
¿Cómo es posible que en un estado "avanzado" como España pueda estar gobernado por un partido político con semejante bagaje?
Denuncio y rechazo el terrorismo así como cualquier tipo de violencia. Pero recordemos que se desmantelaron partidos políticos en el País Vasco por indicios que los vinculaban a ETA, ¿por qué entonces ahora no se desmantelan a los partidos políticos quien sistemáticamente, de forma demostrada han incurrido en terrorismo de estado?
Mi sensación es que el gobierno está totalmente paralizado y sin capacidad de reacción en ninguno de los gravísimos problemas que tiene el país. Pero Rajoy no va a convocar elecciones anticipadas y el país va a entrar en barrena con un gobierno deslegitimado y con un presidente que ha hecho carrera política al calor de la corrupción. Ahora mismo, mi sensación es que Rajoy es el señor de la corrupción; no es que le salpique, sino que es la persona que la ha gestionado.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La "Divina" Mato por fin ha dimitido

¡¡¡POR FIN SE HA IDO ANA MATO!!! TARDE, PERO SE HA IDO.

¡¡¡¡¡ALELUYA!!!!!!

Rajoy, Ana Mato, "copago o repago" en la Sanidad de España


Puesta al día de este artículo de hace casi un año. Del 19 de abril de 2012. Pienso que no tiene desperdicio.

Cual mariachi en la avenida de la Reforma mexicana, Mariano Rajoy empieza a cargarse –quien lo hubiera imaginado- la gran obra del falangista Girón de Velasco. Sí, la Seguridad Social de España. Esa figura sanitaria, ejemplo mundial de solidaridad y herencia buena de las políticas franquistas –hay que ser justo-, que el ejecutivo socialista de Felipe González, perfeccionó hasta la universalidad social.
Este medicamentazo, no es más que un ataque feroz al estado de bienestar que tantos años se ha tardado en conseguir y que en algo más de 100 días, ppijos como Ana Mato –esa niña mona madrileña que no sabía que su marido tenía un Jaguar en el garaje-, se han empeñado en destrozar.
En su campaña electoral, Mariano Rajoy prometió que no afectaría el poder adquisitivo de los pensionistas –primer fail, ya que se les ha subido el tramo de retención en el I.R.P.F.-, y su equipo negó una y otra vez –hace aproximadamente un mes, la vicepresidenta Soraya, declaraba que el mal llamado copago no estaba, ni estaría encima de la mesa del Consejo de Ministros- que planeara introducir pagos adicionales en la sanidad española. Sin embargo, ayer miércoles hemos desayunado con una noticia mexicana, con la noticia de que el Gobierno tiene intención de cobrar a los mayores el 10% de los medicamentos, que ahora reciben de manera gratuita, además de otras medidas que afectan al resto de los ciudadanos.

Mentiras, cintas de video, pero sexo no ¡por favor!

Hace unos días, el ministro Luis de Guindos –conocido jocosamente como Mr. Windows-, declaraba que había que empezar a pensar que ciertas rentas debían de ser castigadas con aportaciones suplementarias en sus idas a la sanidad pública. Concretamente hablaba de las rentas superiores a los 100.000 euros anuales. Sonó la alarma y Carlos Floriano –otro ppijo, pero éste extremeño-, salió a la palestra declarando que “eran reflexiones personales del ministro”. Otro fail, ya que a los pocos días, las reflexiones se convirtieron en realidad palpable.
Se habló de Central de Compras, de tarjeta única, pero nunca se mencionó alcopago –mejor dicho re-pago-, como solución, aunque en el inconsciente colectivo se mascaba esta medida.
Pero que mona soy ¡por Dios!
Todos somos conscientes de que hay que ahorrar, de que hay que hacer ajustes (véase hay otra forma de hacer las cosas) –pero no recortes y tijeretazos-, pero atacar de esta forma tan violenta a las clases pasivas de un país no es de recibo, por mucho que intenten convencernos de las bondades de la medida. Parece ser que la doctrina del FMI –la mayor esperanza de vida de los países es una lacra para la sociedad, para mí, una doctrina hitleriana digna de Mein Kampf- en cuanto a las prestaciones sociales a nuestros mayores ha calado hondo en el ejecutivo español.
Las medidas tomadas dicen que nos acercan a nuestro entorno europeo. Cierto es que en ese entorno hay pagos adicionales, pero como diría Perry Mason en sus películas, no es menos cierto que los ingresos de sus ciudadanos y la seguridad de los mismos, no tienen nada, pero nada que ver con los percibidos hoy en día en España. Véase el sueldo mínimo de Francia o de Alemania, por poner un ejemplo.

Ataque a los menos favorecidos

Uno de los índices de desarrollo de un país, es la llamada esperanza de vida. Ésta ha aumentado notablemente en las últimas décadas en España. Alguien creerá que se debe a mejorías sociales o de genética. Error. Los avances en la medicina han sido fundamentales para poder llegar a esa edad media de fallecimientos. Esos mismos avances médicos van de la mano de la investigación farmacológica, que ponen al alcance del ser humano medicamentos más eficaces en la lucha contra las enfermedades. Lógicamente, una persona cuantos más años tenga, más necesitada está de esos avances, de esos fármacos. Lamentablemente, la media de ingresos de la mal llamada tercera edad en España no es muy alta, con lo cual cobrar al enfermo más necesitado y con menos recursos por sus necesarias medicinas, a mí me parece una canallada. Y las canalladas, las cometen los canallas.
Se habla de un máximo de 8 euros al mes para cierto tipo de jubilados, y de 18 euros para las rentas pasivas más altas. Si una viuda cobra 450 euros mensuales de pensión, ¿saben las altas mentes pensantes de nuestro país lo que suponen 8 euros? Pues al precio en que se encuentra una barra de pan habitual de cuarto de kilo en Oviedo, 16 días de pan. Encaje de bolillos ha de hacer esa viuda. Ahora, además, ingeniería financiera. Cañones o mantequilla, decía el profesor Samuelson.

Lo que nos queda por sufrir

Recuerdo que, hace años, la derecha rechazaba la eutanasia y la muerte digna, en que era abrir el camino para la exterminación de los mayores, de aquellos seres humanos que no eran ya útiles –productivamente hablando- a la sociedad. Podría ser un razonamiento válido. Usando el mismo, estas medidas tomadas por la ministra Mato, pueden ser –de hecho lo serán- la antesala de repagar por ir al médico, repagar por hospitalización, repagar por la alimentación en la hospitalización, y lo más grave, privatizar al estilo neo-liberal –como Chile- la atención sanitaria. Si el ciudadano no tiene plata –tal y como dicen en mi querido país andino-, a la beneficencia de salud. Si no tiene seguro privado o fondos suficientes, la atención no se le presta, se le niega. Nos hacen volver al siglo XIX.
Leí hace unas horas un tuit en el que decía: “Lo único gratis que nos va a quedar, van a ser las misas, en las cuales se va a poder ir a comer o a cenar”, por aquello del pan y del vino. A priori, y con humor, no deja de tener razón, pero, ¿quién nos asegura que esa empresa pública (La Iglesia católica) -¿cuántos millones recibe del Estado hoy?- no empiece a hacer promociones de 3 euros por recibir la comunión?
Mientras el Gobierno español preocupado de los millones restrictivos de YPF, pero ¿saben que hace unos días un niño falleció porque no estaba abierto el quirófano en Tarragona y no aguantó en su traslado a Barcelona? No he oído a ningún miembro del ejecutivo ponerse gallo contra CiU, ni salir con cara de circustancias hablando de que iban a tomar medidas.
Para terminar, repito la coletilla final en otras entradas: Señores del Gobierno, ¡Váyanse a la mierda!

Las clónicas (Ana Mato, dimite)

DE LAS CLONICAS DE LA FOTO, SOLO QUEDA UNA. ¿ADIVINAN QUIEN ES?


A mi me parecen clónicas de Cospedal. Parece que en Génova hay una fábrica de clonar a las dirigentes femeninas del Partido Popular.
¿Qué le parece al lector?
Ana Mato
Cospedal


Isabel P. Espinosa

Pilar F. Pardo

lunes, 17 de noviembre de 2014

La falacia del paro en la España del PP. Desmontando los datos.

Pasados unos días de la publicación de los datos de desempleo en España (Paro inscrito en las oficinas del SEPE, antiguo INEM), y después de haber madurado los datos y de escuchar las triunfalistas declaraciones de un presidente autista, junto las de sus colaboradores y palmeros de turno, me gustaría analizar de forma objetiva los citados datos, por otra parte totalmente negativos.

Según vemos en el Cuadro 1, el paro registrado es superior al del año 2011, con lo cual no existe ninguna mejoría, y por supuesto, indica que la Reforma Laboral ha sido y es un auténtico fracaso.
CUADRO 1
En el Cuadro 2, la comparativa de curvas, es similar en cuanto a comportamiento, con la salvedad de la cuantía, es decir, mensualmente las subidas y bajadas son similares, pero la cantidad de inscritos es muy superior en el año 2014 (línea roja), que en los tiempos lejanos del año 2011 (línea azul).
CUADRO 2
Las cifras son concluyentes y no soportan comparación por mucho que nos quieran hablar de tendencias y otras zarandajas. La triste realidad, es que por causa de la tan cacareada Reforma Laboral de la ministra Báñez, las colas en las oficinas de empleo en España se han incrementado desde octubre de 2011.

Las cifras reflejadas en el Cuadro 3, son demoledoramente aclaradoras. En el mismo se ven las grandes diferencias en las medias aritméticas durante los diez meses analizados. Los datos no mienten, y en este caso ni están manipulados, ni “cocinados”; son simplemente unos gráficos obtenidos por la información facilitada por el INE.
CUADRO 3
La táctica de medición usada por el gobierno del Partido Popular, es simplista y absurda: la tendencia es positiva. Hasta ahí correcto. ¿Cuándo se llegó a un techo de paro histórico? ¡El año 2013! ¿Quién gobernaba en el año 2013? ¡El Partido Popular! La vieja táctica de EMPEORAR las cosas, o HACERLAS LLEGAR AL LIMITE, para decir luego que cualquier mejoría es un éxito. ¿Nos toman por tontos a los ciudadanos? A la vista está que sí, pero los datos son concluyentes. La Reforma Laboral, con sus normas, no ha hecho repuntar el empleo en España, lo que ha hecho es producir una pérdida de derechos por parte del asalariado en el desempeño de su labor.

En la cabecera de este artículo, está la famosa y VERGONZANTE foto del entonces candidato a la Presidencia del Gobierno de España por el PP, Mariano Rajoy, delante de una fila de ciudadanos en una oficina de empleo, ¿se acuerdan? El pedernal que tiene por cara es dificil de mantener.

Señores del Gobierno y voceros del Partido Popular, lo mejor que pueden hacer es mantener la boca cerrada cuando hablen de desempleo y de recuperación. Podrán engatusar a sus fieles seguidores, pero al resto de la ciudadanía, creo que no. Lo cierto y verdadero Mariano, es que cuando tu llegaste al poder, el paro no solo NO HA BAJADO, el paro HA SUBIDO.

lunes, 31 de marzo de 2014

Caso Gürtel = Caso PP. Capítulo XI y último

Voy a transcribir literalmente la serie de artículos escrita por José María Izquierdo, veterano periodista de El País, sobre el Caso Gürtel. El interés de este foco de corrupción, hace que lo incluya en mi blog, por si alguno de los lectores no hubiera tenido acceso al mismo. Son once capítulos, fruto de un exhaustivo trabajo de investigación que merece la pena leer.
Saquen sus propias conclusiones.
Enlace: Capítulo I
Enlace: Capítulo II
Enlace: Capítulo III
Enlace: Capítulo IV
Enlace: Capítulo V
Enlace: Capítulo VI
Enlace: Capítulo VII
Enlace: Capítulo VIII
Enlace: Capítulo IX
Enlace: Capítulo X

Aquí ponemos fin a esta serie. Queda un largo trecho, quizá un año, para que los acusados se sienten en el banquillo. Hay que felicitarse por lo conseguido, que no es todo pero es mucho.

Y ahora es el turno de Ruz y Valencia

Sus más de 2.000 tomos hacen del caso Gürtel el más voluminoso que se ha visto en la Audiencia Nacional, ya de por sí acostumbrada a grandes causas. Más de cien imputados y casi otros tantos abogados defensores: más de 80. Ya dijimos que se han cursado 147 comisiones rogatorias a 21 países. Y en Valencia hay abiertas seis causas para el mismo caso. Jueces, oficiales de juzgados, secretarias, decenas de técnicos de Hacienda y de policías han dedicado miles y miles de horas de trabajo a esta minucia que decía el PP. La lista de presuntos delitos es larga, larga: blanqueo de dinero, cohecho, fraude fiscal, prevaricación, tráfico de influencias, falsedad en documento público, oficial y mercantil, financiación ilegal, malversación de caudales públicos… ¿Volumen económico? Todavía imposible de calcular, pero piensen, seguramente, en unas cuantas decenas de millones o incluso cientos. Un dinero.

Quienes conocen bien el caso creen que este mes de febrero, justo a los cinco años de aquellos autos de Garzón, el juez Pablo Ruz puede tener ya todos los datos sobre su mesa, porque habrán acabado de llegar los informes de la UDEF, la Intervención General del Estado y la Agencia Tributaria. Incluso ya están aquí los resultados de todas las comisiones rogatorias enviadas a Suiza y a otros países, incluidos varios paraísos fiscales y hasta la Sección Cuarta de la Audiencia decretó el martes pasado que la práctica totalidad de las pruebas obtenidas durante los cinco años de investigación del caso Gürtel son válidas, porque las escuchas ordenadas por Garzón "no contaminan el resto de la causa". De nuevo, fracaso de las defensas para intentar anular el proceso.

Pablo Ruz, un juez joven, tiene 38 años, y escasamente conocido del gran público, se hizo cargo provisionalmente del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional en junio de 2010, tras el triunfo de la persecución contra Garzón. Desde entonces ha llevado a cabo un trabajo gigantesco en un juzgado que tiene a su cargo, además, otros muchos casos, entre ellos algunos tan importantes y mediáticos como la SGAE -unos 120 tomos-, Nueva Rumasa o, últimamente, Pescanova o Neymar. Todo un despropósito de acumulación de trabajo -y responsabilidad- para un solo juez.

Hay quien duda de que sea posible celebrar un macrojuicio con más de cien acusados sentados en un banquillo kilométrico. Pero fuentes que conocen bien los entresijos de la Audiencia y la complejidad de Gürtel, creen que el juez Ruz podría estar pensando en separar el caso en dos -hay antecedentes muy conocidos, como el caso KIO- y dejar para una segunda fase algunos aspectos concretos. Con todo, hay que tener en cuenta que Bárcenas debería ser juzgado en el primer bloque, porque las causas con preso tienen preeminencia. Boadilla y Arganda, dada la complejidad de las cuentas en el extranjero, podrían quedarse para una segunda fase. Se dejaría así dos juicios de una medida manejable. Se opondrán algunos defensores, que preferirían, si no hay más remedio que ir a juicio -aún intentarán la nulidad por otras vías-, el jaleo y la confusión del macrojuicio. La teoría del río revuelto. ¿Y hay fecha en el horizonte para esa vista? Las mismas fuentes confían en que sea el año próximo, el 2015, el definitivo. Muchos años desde el inicio de la instrucción para los profanos, pero no excesiva tardanza para los criterios de un sistema tan garantista como el español y en el que muchos de los acusados, y el PP en primer lugar, de manera deplorable, han puesto todos los palos posibles en las ruedas de la maquinaria judicial.

Aunque es cierto que la justicia no siempre va lenta. Con Baltasar Garzón, (Torres, Jaén, 1955) fue incluso a velocidad de Usain Bolt. Porque por ahora, el resumen judicial del caso Gürtel es descorazonador. Ya hemos visto que hay, hasta el momento, un solo condenado de primera división: Baltasar Garzón, mientras también hay un absuelto de primera división: Francisco Camps. La realidad, a veces, parece una broma de mal gusto.

En Valencia la escasez de medios sí es patente. Con 53 imputados por Gürtel, pero otros tantos por distintos casos de corrupción -Blasco, Brugal, Alperi-, los cuatro jueces solo cuentan con dos secretarios judiciales y siete funcionarios. Sirva como dato risible que solo hay una fotocopiadora, que además sirve de escáner, lo que hace que las colas para recoger la documentación se hagan interminables. Hace un mes que se ha conseguido un juez de apoyo. Y hay, parece mentira, dos jueces anticorrupción que han trabajado, y trabajan, con un afán y un rigor encomiables. Allí, las seis causas van a tener que esperar meses incluso para tener fecha de juicio. El caso Fitur ya está cerrado para la vista, pero como se está celebrando otro juicio por corrupción, el caso Blasco, no podrá fijarse fecha hasta que éste termine.

Mientras, los principales acusados de la trama -Correa y sus ayudantes- han decidido no declarar. Una defensa perfectamente coordinada que ha preferido confiar en las triquiñuelas jurídicas mejor que en probar la inocencia de los acusados. Quizá porque esto último, a la vista de las innumerables y patentes pruebas, sea un imposible. Se puede hacer una pregunta, aunque no sepamos la respuesta: ¿Y quién dirige y coordina a tantos abogados? Nadie se atreve a contestar con certeza absoluta. Si primero fue Federico Trillo -o eso opinan muchos de los consultados por EL PAÍS-, hoy algunas fuentes dudan entre alguno de los abogados de los imputados, sobre todo José Antonio Choclán, ex juez y ahora defensor de Correa o Luis Rodríguez Ramos, que lo es de los hermanos Martín Vasco, Jesús Merino y Guillermo Ortega. Pero hay quien no descarta alguna "ayuda externa", con un nombre cercano a Trillo: Adolfo Prego, ex magistrado del Supremo y actual defensor de Dolores de Cospedal. Prego es, además, hombre de convicciones firmes. Ultraderechistas, pero firmes.

Lo dijimos el primer día. Los ciudadanos tenemos mucho que agradecer a un grupo de funcionarios, con sueldos en muchos casos menos que medianos, que se creyeron su misión y trabajaron -y trabajan- durante horas y horas para esclarecer los complejos casos a los que se enfrentan. Gracias al empeño de los anteriores y actuales jueces de la causa, Garzón, Flors, Ruz y Ceres, a la labor de los fiscales encargados del caso, el trabajo policial y de los técnicos de Hacienda, además de todo el personal auxiliar preciso, el caso Gürtel ha logrado salir adelante.
Conviene recordarlo en estos tiempos de desprecio y desafección hacia todo lo público y, de manera muy especial, hacia la Justicia.

Bárcenas, que todo lo puede
La presencia de Luis Bárcenas, 56 años, en la administración del PP desde 1982, gerente del partido y tesorero en 2008 nombrado por Mariano Rajoy, hace que todo el caso Gürtel dé un salto gigantesco de calidad. El extesorero, con capacidades escaladoras y trepadoras reconocidas, es un elemento clave para entender qué ha unido durante tantos años al Partido Popular con la trama Correa. Queda mucho por ver del todopoderoso personaje, desde sus modestos inicios en el partido con Ángel Sanchís, hoy también imputado, hasta contemplarle en Soto del Real con casi 50 millones de euros en cuentas bloqueadas en Suiza. Es tanta su potencia y volumen —amo absoluto de los multimillonarios dineros del PP durante años— que sin duda requiere de cuidados muy precisos. No hay judicialmente un “caso Bárcenas”, pero sí hay un “caso Bárcenas” que desentrañar. En algún momento habrá que hacerlo.


© José María Izquierdo, para El País

sábado, 29 de marzo de 2014

La (IN) COHERENCIA del PP


Ahora que se acercan elecciones, y aunque sean al Parlamento Europeo (fabulosos retiro dorado), conviene recordar algunas de las intervenciones más patéticas de destacados miembros del Partido Popular de España, mientras ejercían de oposición (a todo, todo, todo).

El pedernal se agotó hace tiempo, ya que fue todo destinado a forjar el rostro de estos mangantes.







Esta recopilación del programa Al Rojo Vivo de La Sexta, es un pequeño ejemplo, de lo que estos miserables pueden llegar a mentir.

martes, 18 de febrero de 2014

Caso Gürtel = Caso PP. Capítulo III

Voy a transcribir literalmente la serie de artículos escrita por José María Izquierdo, veterano periodista de El País, sobre el Caso Gürtel. El interés de este foco de corrupción, hace que lo incluya en mi blog, por si alguno de los lectores no hubiera tenido acceso al mismo. Son once capítulos, fruto de un exhaustivo trabajo de investigación que merece la pena leer.
Saquen sus propias conclusiones.
Enlace: Capítulo I
Enlace: Capítulo II

Correa, el atildado patibulario que se codeaba con los grandes

Francisco Correa debe andar a punto de cumplir los 60 años. Personaje poliédrico, nunca se sabe cómo enfrentar sus muchas caras. Porque existe la tentación de entrar a saco en esa personalidad patibularia que nos han mostrado las cintas grabadas por aquel que fue su amigo, José Luis Peñas, escaparate deleznable de un tipo deleznable. Busquen rasgos despreciables en un ser humano —machista, golfo, prepotente, tiránico, putero— y tengan por seguro que los encontrarán en las cintas. Bien, sí, está justificado incidir en esa faceta porque es muy propia y muy definitoria del personaje. Pero también conviene insistir en que nuestro protagonista logró codearse de tú a tú y pasar horas y horas, amén de hacer sustanciosos negocios, con personajes tan encopetados como los que todos sabemos. Ese tipo fanfarrón, de porte atildado, cuerpo modelado en muchas horas de gimnasio —y pocas de trabajo—, grosero y zafio, en nada molestó a José María Aznar, a Luis Bárcenas, a Francisco Álvarez Cascos, a Javier Arenas, a Francisco Camps, a Ricardo Costa o a Alejandro Agag, ellos que son tan finos y comedidos. Y señores tan respetables como Pablo Crespo —secretario de organización en Galicia del Partido Popular—, o José Ramón Blanco Balín, inspector de Hacienda, exvicepresidente de Repsol, ahí es nada, trabajaron felizmente en sus empresas y movían con donosura los dineros compartidos. Así que impresentable, pero qué bien nos llevábamos con él.

“Las personas felices no tienen historia”, dejó escrito Simone de Beauvoir. El que en el esplendor de sus días de leche y miel gustaba de oír cómo le llamaban Don Vito, nació en Casablanca hacia mediados de los cincuenta. Inicios muy modestos, y a su llegada a Madrid su padre consigue un trabajo en la lavandería del hotel que estaba —está— frente a la Estación del Norte o de Príncipe Pío. Y el avispado Paquillo, con 13 años, se empleó allí de botones, agraciado entre otras cosas por un francés mamado en la infancia. Luis Gómez,  dio cumplida cuenta de aquellos años. Y de los últimos pasados por sus padres, José Francisco, fallecido en 2011 y Concepción, 95 años, que es quien finalmente pagó su fianza. Misterios de los dineros de Correa. Su madre vive en una casa de diseño muy cercana a la estación de los inicios. Tiene Correa, también, un hermano aquejado de una parálisis cerebral. Pronto se casó con su primera mujer, María Antonia. Tampoco tuvo suerte en este otro ambiente familiar. La pareja tuvo un hijo que nació con una fibrosis quística, y del pronosticado año de vida por los médicos se llegó a los 13 reales. ¿Pena por Correa? Poca: su mujer dejó escrito esto en una carta a un periódico: “Durante esos años, su padre no se ocupó un solo segundo de su hijo… No voy a consentir que este hombre vuelva a dar pena ni fuera ni dentro de la cárcel como al parecer ha hecho estos años… En cuanto su hijo murió, no dudó en aceptar el importe de la mitad de la casa donde vivíamos su hijo y yo, y que todavía estoy pagando, no le remordió para nada coger ese dinero después de no haberse ocupado de su hijo enfermo durante 13 años”.
Pero demos un salto y situémonos ya en los años 90, cuando Correa, que había trabajado en algunas agencias de viajes, se había independizado y creado su propia empresa, FCS, por las iniciales de su nombre y apellidos. Empezó a trabajar para el PP como un simple proveedor de billetes de tren, fuera o no gracias al empujón de Elvira Aznar, tal y como está registrado en su declaración ante el juez Antonio Pedreira (véase vídeo). Algo debieron ver en él los próceres del partido porque rápidamente se hace con el santo y la limosna. En sus declaraciones judiciales con Garzón y Pedreira tiene desperdigadas sus ayudas. Alguna vez habla de Álvarez Cascos: “Paco Cascos, con el que yo tenía cierta relación, me la dio. Era muy importante, se hacían Fitur y un montón de eventos”. Algún contrato de AENA ya les cayó, como recoge el sumario. Y del entonces gerente, luego afamado tesorero: “Bárcenas me dijo: ‘¿Vosotros seréis capaces de organizar un mitin político?”. Correa contestó afirmativamente, claro, y al poco ya eran los únicos encargados de los viajes y los escenarios para los actos del PP, innumerables durante aquellos años 90. En ese equipo de apoyo a Correa no nos podemos olvidar de Jesús Sepúlveda, aznarista puro y entonces esposo de Ana Mato, la actual ministra de Sanidad, que se ocupaba de organizar todos los actos electorales: el complemento perfecto para aglutinar los intereses de todos ellos. Pero seríamos injustos si no mencionáramos en esta breve relación al secretario general que sucedió a Cascos, Javier Arenas, o al propio Rajoy, que fue vicesecretario de Organización y jefe de las campañas de Aznar en 1996 y 2000. O sea, todos ellos, con Correa, en un pañuelo.

Sus modos en la época los relata uno de los empresarios que hacía de verdad los actos, porque Correa se limitaba a ser un mero intermediario, sin tener que desempolvar ni un alicate. “Pagaba siempre en negro. Cuando llegaba a nuestras oficinas parecía el anuncio de Michelín hasta que se iba sacando los sobres con fajos de billetes —entonces eran pesetas— que llevaba metidos entre la ropa”. Y le gustaba alardear: “La nueva mujer de Cascos y la mía se entienden de maravilla, y eso me viene muy bien, porque…”.

Su vida familiar ya había pegado un cambiazo. En 1996 se casa con Carmen Rodríguez Quijano, de la que se separaría una década después. La boda se celebra en Marbella. Les casa Marisol Yagüe, la alcaldesa tránsfuga que, vaya por dios, fue condenada posteriormente a seis años de cárcel por su participación en el llamado caso Malaya. Y aquí, un inciso, porque tiene su explicación que los novios eligieran la localidad malagueña. Y es que el padre de la novia, Emilio Rodríguez Bugallo, amigo y quizá algo más de Juan Antonio Roca y Jesús Gil, constructor y promotor de numerosas viviendas de lujo en la misma ciudad, con su empresa Construcciones Salamanca, S.L, también fue uno de los principales imputados en la operación Malaya. Su hijo y por tanto hermano de Carmen también se llama Emilio, y por la zona se le conoce como Don Emilione. Hay que ver qué gusto tienen en esta familia por los nombres italianos…

Correa hizo entonces una gran jugada. Primero, soltó los 500.000 euros de la fianza que pidió el juez para que se liberara provisionalmente a su suegro, a quien parece, además, que nunca le había gustado el yerno. Era igual: la pasta es la pasta. Luego, ya en 2003, y a través de Luis de Miguel, uno de los primeros removedores del dinero de Correa, se va haciendo con cinco fincas del suegro en Marbella como pago de esa fianza. La nueva propietaria, Inversiones Kintamani. Posteriormente intervendrán para la misma función Blanco Balín y Pablo Crespo. Rodríguez Bugallo murió en 2008. La casa de Madrid de Correa, en la exclusiva urbanización de La Finca, en Pozuelo, todavía estaba a su nombre cuando fue detenido.
Porque esa es otra de las características de Correa: no tiene nada a su nombre, y ni siquiera hacía declaraciones de la renta. Contaba todo a todo el mundo… menos a Hacienda. Así que tenía ocultas, entre otras cosas, que no sabemos, algunas bagatelas como las siguientes: cuentas corrientes en Suiza que alcanzan los 21 millones de euros. ¿Descarta esto que haya más cuentas tal que en las Islas Vírgenes, algún otro paraíso fiscal o en cualquier país latinoamericano? Pues en absoluto. Pero sigamos. Tuvo unas 50 casas —siempre con propietario interpuesto— en Andalucía, las ya citadas de Marbella y en Sotogrande, Baleares, Madrid o Barcelona, entre otros lugares; dos barcos, 22 automóviles de alta gama, garajes y atraques para barcos. Unos 20 millones de euros tirando por lo bajo. Anoten, además, otras residencias en el extranjero: Estados Unidos, Colombia o Panamá.

Ya entonces había comenzado su ampliación del negocio hacia donde de verdad se hallaba la pasta: el sector inmobiliario. Sus jóvenes amigos del PP, a los que había conocido a través de Alejandro Agag, ya eran alcaldes en importantes ayuntamientos madrileños, feudos históricos del PP y que iban a crecer de forma desmesurada en la entrada al siglo XXI. Majadahonda, Pozuelo, Boadilla o Arganda. En 2004 se frena su relación con Génova. Hay quien cree que Bárcenas prescinde de él porque ya el tesorero ha volado a más altas cumbres, y hay quien asegura que fue Rajoy quien ordena el corte tras un extraño episodio de un posible chantaje. Desde entonces, los actos los prepara la empresa Free Handicap, de Elena Sánchez Álvarez, esposa del exministro Juan Costa y cuñada, por tanto, del Ricardo Costa valenciano, tan amante de los relojes y los coches caros. Este mundo, ya se sabe, es como una escalera de gallinero. Así que el conseguidor traslada sus cuarteles a la Comunidad de Madrid, donde encuentra la inestimable colaboración del consejero José Luis López Viejo, que le contrata para ocuparse de todos los actos de la presidenta. Una amistad fructífera, de varios ceros. También se llega a Valencia, donde su empleado Álvaro Pérez, más conocido por El Bigotes, logra hacerse con el absoluto dominio de los contratos de la Generalitat. Iremos viendo cómo el crecimiento del patrimonio de Correa va necesitando apoyos superiores. Tiene que contratar a Crespo, pero tendrá que recurrir a expertos en movimientos de dineros más allá de los Pirineos: serán De Miguel y Blanco Balín. Etiqueta negra, división de honor.

El 6 de febrero de 2009 hacía un día nublado en Sotogrande, la lujosa urbanización gaditana. Decenas de agentes desplegados para su detención acabaron con el sueño de aquel botones de hotel. Trasladado a Madrid, Garzón decretó su ingreso en Soto del Real. Solo el mucho ejercicio y el seguimiento de sus cuentas, en España y fuera de España, le sacaban de periódicas depresiones.
Atrás quedó el gran Correa —ya tan conocido y del que tanto se ha escrito— que tenía permanentemente pagadas dos suites contiguas en el hotel Fénix, su oficina habitual, el que hablaba de las mujeres y sus presuntos ligues en el club Pigmalion como se oye en el CD, el de las propinas de 100 euros o el Correa que se sentaba a comer con alguna señora o caballero importante para hablar de negocios y le dejaba un paquetito en el borde la mesa.

“Ábrelo luego, decía”.

©José María Izquierdo para El País

lunes, 10 de febrero de 2014

¿Por qué la derecha de España y el PP en particular odian al cine español?

El odio que la derecha de España y el PP en particular, le tiene al cine español es incomprensible. Oir hoy los comentarios de ese personaje sacado del TBO, llamado Martínez Pujalte -¿Se acuerdan de Martínez el facha, de El Jueves, la revista que sale los miércoles?-, a mi me producen vómitos por la bilis que destila ese individuo. Leer hoy el editorial de ese bodrio llamado Libertad Digital -¿Por qué todos aquellos a los que no le gusta la libertad real, usan esa bendita palabra?-, da más asco que bañarse en las babas de Rajoy producidas al pronunciar la letra s. Por otro lado, el defensor etílico de barras de bares confusos y modelo de presentador televisivo ataviado con pijamas de hospital, Hermann Tertsch -joder, escribir su nombre es más difícil que escucharle-, utiliza la red social Twitter, para atizar sobre todo a la familia Bardem. No olvidemos a Fedeguico, el cual los bautizó con el noble nombre de titiriteros, pero de forma peyorativa.
¿Por qué ese odio? ¿Será que no están de acuerdo con ellos y como todo petimetre autoritario insulta y veja a los que no piensan igual? ¿Será que se quedaron anclados en las Chicas de Colsada, las rancias, casposas y machistas películas de Arturo Fernández o en los personajes heroicos de Alfredo Mayo? Puede ser. Deben de ser "gente de orden" y no soportan las críticas, y menos venidas del mundo cultural.
La Gala de los Premios Goya, pudo haber gustado más o menos, pudo haber sido entretenida o coñazo, pero lo que no en ningún momento fue, una plataforma de insultos y descalificaciones, tanto personales como colectivas, como han vertida hoy los medios conservadores y una serie de portavoces y voceros dignos de la prensa del movimiento nacional.
Pensar y opinar distinto, no es malo, todo lo contrario, y usar los actos con repercusión, han sido, son y serán los altavoces más idóneos para difundir los mensajes que uno quiera divulgar. Parece ser que para esta gente pepera y conservadora, estar calladito aguantando todo tipo de agresiones, es lo lógico y lo recomendable. Resignación cristiana, lo llaman.
De un sector de la población que tiene como artistas ídolos (vivos) al ya mencionado Arturo Fernández, a Naty Mistral y a Norma Duval, no puede esperarse otra cosa. ¡Cómo echan de menos aquellos gloriosos filmes como Raza con guión de Jaime de Andrade, más conocido como Francisco Franco Bahamonde, y las divertidas historias de Paco Martinez Soria! ¡Eso era cine del bueno y no lo que se hace ahora!
Pero vuelvo a la pregunta del título: ¿Por qué la derecha de España y el PP en particular odian al cine español? Agradecería alguna respuesta. Gracias.

viernes, 7 de febrero de 2014

Caso Gürtel = Caso PP. Capítulo I

Voy a transcribir literalmente la serie de artículos escrita por José María Izquierdo, veterano periodista de El País, sobre el Caso Gürtel. El interés de este foco de corrupción, hace que lo incluya en mi blog, por si alguno de los lectores no hubiera tenido acceso al mismo. Son once capítulos, fruto de un exhaustivo trabajo de investigación que merece la pena leer.
Saquen sus propias conclusiones.

Se cumplen ahora cinco años de aquella mañana del 6 de febrero de 2009, en la que decenas de policías se desplegaron por la exclusiva urbanización gaditana de Sotogrande, por algunas calles del elegante barrio de Salamanca madrileño y por diversas poblaciones de los alrededores de la capital. El juez Baltasar Garzón había firmado las correspondientes órdenes de registro y detención y en la redada cayeron, entre otros, Francisco Correa y Pablo Crespo, los grandes jefes de una trama de corrupción que implicaba de arriba abajo al Partido Popular. Comenzaba a circular el caso Gürtel. Dicen quienes saben alemán que correa se traduce Leine; Gürtel sería cinturón. Solo matices. Cinco años más tarde, casi 200 imputados esperan juicio en la Audiencia Nacional y en el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. La causa, gigantesca: más de 2.000 tomos.
Cuenta un juez de los que han intervenido en la instrucción del caso que lo que en una primera aproximación aparentaba ser cosa de cuatro amiguetes se ha convertido finalmente en la acusación más directa contra la transparencia en la financiación de un determinado partido político. Un segundo juez da un paso más allá, y reconoce que todas las piezas del rompecabezas encajaron en su sitio cuando vio que se enfrentaba, nítidamente, a los modos y maneras de unos individuos organizados para delinquir. Ante una banda de delincuentes.
No hay entre el caso Gürtel y el caso Bárcenas una separación nítida, porque la suciedad nunca tiene límites perfectamente definidos. El llamado caso Bárcenas es —por ahora— tan solo una pieza separada del caso Gürtel. El tesorero, aquel que señaló el pícaro Correa, está en la cárcel porque es uno de los principales imputados en Gürtel. Pero les decíamos que su propio caso ha alcanzado tal volumen de dinero y notoriedad pública que se merece otra serie. La tendrá. Porque ya el desarrollo de la Gürtel, sin el gran tesorero, tiene lo suyo.
Porque quisieron hacernos creer desde el Partido Popular que el caso Gürtel apenas si era la peripecia —mínima, por otra parte— de cuatro pícaros que se habían aprovechado de la buena fe y aún mejor nombre del partido. Llegó a decirlo, con una pomposidad digna de mejor causa, el propio Mariano Rajoy, en una comparecencia inolvidable en el discurrir de esta historia. Era el 11 de febrero de 2009 cuando el líder del PP aparecía ante la opinión pública rodeado de la plana mayor de su partido, incluidos los líderes regionales, en un acto colectivo de todos a una con el líder natural, más propio de una dictadura bananera que de una democracia consolidada. Pero daba perfecta cuenta de su enorme preocupación.

“Esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP”, clamó en una intervención que convendría leer con calma cinco años después para compararla con los hechos —hechos, repetimos— que la justicia ha ido probando uno a uno. Y en esa presunta trama el PP incluyó a jueces, fiscales y policías, todos ellos acusados de servil sometimiento a la vesania de los malvados Rubalcaba y Zapatero. ¡Cuánta mentira aquel día! Un repaso por aquella foto no deja de tener su interés. Flanquean al líder Dolores de Cospedal y Ana Mato; detrás, Francisco Camps; a dos metros, Javier Arenas y Esperanza Aguirre; a tres, Rita Barberá, y a cuatro, Federico Trillo, a quien encargó en ese mismo acto, como todo el mundo pudo entender, que dirigiera la batalla contra ese juez osado que se había atrevido a mover las placenteras aguas de la copiosa financiación del partido: Baltasar Garzón era el objetivo, como el propio Rajoy dejó dicho con nombre y apellido. Todos estos circunspectos escoltas irán saliendo, de una forma u otra, en esta historia de corrupción y miserias. Porque a pesar de las palabras de Rajoy, el caso Gürtel sí es una trama del PP. Y lo es del partido a todos sus niveles: nacional —con la sede de Génova en el centro de la tempestad—, autonómico —Madrid y Valencia, aunque no solo— y, por supuesto, municipal: Arganda, Majadahonda, Pozuelo, Boadilla…
Y es que Gürtel —su equipo, su alineación— es inseparable del PP. Se adhiere a él como una segunda piel. No habría uno sin el otro. Siameses: trama Correa-cargos del PP. Y por eso, porque sí es una historia del PP, hay más de 70 excargos del partido imputados en las distintas causas, y por eso la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), de su propio Ministerio del Interior, en su informe definitivo del 30 de diciembre de 2013, señala hasta cinco veces que el Partido Popular se ha servido durante años y años de la trama Gürtel para financiar, entre otras cosas, sus actos electorales. Allí están las facturas y allí están los proveedores. ¿Todo era una maniobra contra el inocente PP?
Es cierto que este drama tiene un punto de fuga algo ridículo. Veremos aparecer a un atildado conseguidor con aires de gánster de la Ley Seca al que le gusta que le llamen don Vito, como a Marlon Brando en El Padrino. Está también El Bigotes, personaje más bien bufo que parece escapado de una película de Pajares y Esteso. Y precisamente de ahí, de Pajares, proviene. Hay, además, alguna mamachicho. Y están el Albondiguilla, el Gafitas, el Rata, la Perla, la Barbie y hasta un tal Luis, que parece ser que era un cabrón. Habrá, también, viajes de fantasía y relojes de lujo. Muchos, muchísimos relojes de lujo. Sin olvidarnos de que Correa y su socio, El Bigotes, se gastaron 481.000 euros en un espectáculo con —atentos— Marlene Morreau, Malena Gracia y Rosanna Walls. La obra, que se estrenó en Barcelona en 2005, duró exactamente tres días. Se titulaba, hay que verlo, Las corsarias.
Pero no nos dejemos engañar, porque también hay personajes de alto copete. Por ejemplo, el todopoderoso tesorero del partido, despacho a diez metros del de Rajoy, presidentes de comunidades autónomas, consejeros autonómicos, alcaldes, mandos del partido y dirigentes de todas las autonomías en las que gobernaba el PP, con lugar destacado para el que fuera secretario de organización del propio partido en Galicia. La nómina se engorda con flamantes empresarios, algún vicepresidente de petrolera, expertos en finanzas internacionales y abundantes amigos y familiares de aquel presidente que gobernó España de 1996 a 2004 que se llamaba José María Aznar. Hay, también, amplitud geográfica: Suiza, Miami, Nueva York, Panamá o Venezuela. Pero también mencionaremos las islas Vírgenes, Singapur o la Polinesia. Ya puestos, hasta aparecerá en esta historia un papa, Benedicto XVI, lluvia divina rápidamente transformada en euros para las arcas de aquella trama. Así que cuidado con que la anécdota nos tape lo fundamental: estamos ante un asunto gigantesco, un robo a mano armada de bienes públicos de una banda formada por puros atracadores con la connivencia de estirados neoliberales que echan pestes de lo público, pero que tanto gustan de echarse sus dineros a la faltriquera, que tanta falta les hacen para engordar cuentas en Suiza, lucir coches de lujo o llegarse en viajes de novios a islas exóticas y hoteles paradisiacos.
La solemne aparición de Rajoy aquel día en la sede del PP pretendía conjurar el peligro que todo el PP vio llegar, con la firma torrencial de Garzón. El juez, la Fiscalía Anticorrupción y la UDEF llevaban trabajando un par de años y empalmaba, ya lo veremos, con otro caso anterior, el de las cuentas del BBVA-Privanza. Los mortales habíamos descubierto unos días antes que había un señor que se llamaba Francisco Correa y que parecía ser el jefe de una cuadrilla de delincuententes, tal como los pinta Hollywood; su segundo se llamaba Pablo Crespo y aparentaba un mayor empaque en la figura. Pronto se vio que tanto uno como otro no es que estuvieran relacionados con el PP, no, es que estaban encarnados en él.

Según la contabilidad oficial del partido, la trama comenzó a contratar con ellos en 1993. La primera factura registrada en sus libros oficiales, por un valor de 25.191 pesetas, apenas 150 euros, aparece junto a las iniciales FCS, Francisco Correa Sánchez. Desde entonces, y a través de decenas de empresas —Special Events, Easy Concept, Good and Better, etcétera—, llegó a facturar al partido más de 50 millones. Un largo pero jugoso camino. Empezó Correa organizando viajes y acabó haciéndose cargo de miles de actos electorales de las 14 elecciones —generales, autonómicas, locales— que se celebraron en aquellos 11 años, desde 1993 hasta 2004. Y siguió después en otras comunidades, con Madrid y Valencia en posición muy destacada. Entre medias, a finales de los noventa habían abierto otra vía de expolio. Los billetes de avión, los vinilos y las sillas eran poco botín para un grupo tan ambicioso. Pensaron que el dinero de verdad estaba en el boom inmobiliario que se veía venir. Los Ayuntamientos, se dijeron. Ahí está la pasta. Donde ya campaban por sus respetos los compadres de las nuevas generaciones del partido que Correa frecuentó durante aquellos años con su amigo Alejandro Agag: Ginés López, Guillermo Ortega, González Panero… Pero no adelantemos acontecimientos.
Logró el dicharachero agente de viajes codearse con todos los cargos más relevantes de la dirección del partido durante toda la década de los noventa. Se acercaba con frecuencia al mismísimo José María Aznar. Charlaba y negociaba con el todopoderoso gerente, Luis Bárcenas, tantos años en la sombra y quizá otros tantos a la sombra. De su mano hacía mangas y capirotes. O con los secretarios generales de la época, Francisco Álvarez-Cascos y Javier Arenas. Chalaneaba con todos los cargos y dedicaba notables —y caros— cuidados hacia quienes tenían mano en las campañas electorales, como Jesús Sepúlveda, el marido de Ana Mato, o el secretario del gran jefe, Antonio Cámara. También tuvo tiempo para confraternizar, y mucho, con Alejandro Agag, que pronto sería el yerno de Aznar y Botella, tras ejercer de testigo en aquella desaforada ceremonia de El Escorial el 5 de noviembre de 2002, cuando el adusto y austero presidente del Gobierno perdió las vergüenzas y se transmutó en rumboso y pródigo dirigente. Volveremos a la Basílica en otra pieza. Se lo merece.
Decimos que la Fiscalía Anticorrupción y la policía llevaban dos años trabajando en investigar esta trama. Pero antes, al hilo de la investigación del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional en torno a las cuentas secretas del BBVA-Privanza, se registraron varios despachos de abogados expertos en blanqueo de dinero y en desviar cuentas a paraísos fiscales. En el de Luis de Miguel se encontraron pistas sobre unas cuentas a nombre de un tal Francisco Correa. Se abrió pieza separada. En paralelo, la Fiscalía y la policía llevaban trabajando dos años en un caso en el que aparecía el mismo nombre. El 7 de noviembre de 2007, un exconcejal del PP de Majadahonda, José Luis Peñas, acompañado del abogado Ángel Galindo, presentó una explosiva denuncia ante la UDEF. No era cualquier cosa. Se trataba de una denuncia muy detallada, con abundantes anexos documentales y societarios sobre el modo de proceder de Correa y sus gentes, de manera muy especial en los Ayuntamientos de Madrid dominados por el PP: Arganda, Boadilla, Majadahonda, Pozuelo… Y entregan algo más: un CD con 18 horas de grabaciones… y su transcripción. En marzo de 2008, Peñas y Galindo ratifican la denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción.
Aquello tenía dinamita. Los datos eran abrumadores, y las voces, demoledoras. Peñas había estado grabando dos años las conversaciones de Correa. Terribles en fondo y forma. Por lo que se contaba en ellas y por cómo se contaba. La extorsión, el chantaje, la compra de políticos y funcionarios por parte de un chulo de barrio que presumía de su poder y su capacidad de comprar voluntades. Todo estaba ahí. Y apuntaba al centro del Partido Popular y sus aledaños. Sin estos papeles que aportaron Peñas y Galindo quizá hoy no tendríamos caso Gürtel. Para completar la acción, lo que faltaba pronto se encontró. En el registro de la oficina principal de la trama, en la madrileña calle de Velázquez, número 40, aparecieron los apuntes contables con sus correspondientes nombres, desde consejeros y diputados de la Comunidad de Madrid hasta aquellas ya famosas referencias a L. B. o L. Bárcenas, junto a centenares de pruebas de similar importancia. José Luis Izquierdo, el contable o administrador, los tenía grabados en un pen drive. Relojes de miles de euros, coches todoterreno, viajes de novios, trajes de marca, dinero en efectivo… Todos los cohechos estaban documentados y debidamente anotados en la casilla correspondiente. Compraban, vendían, especulaban, engañaban, robaban. En unos casos era un centro de deporte de alto nivel que nunca se construyó, como en Boadilla del Monte. En otros, como Majadahonda, oficinas de información al ciudadano superfluas y costosísimas. Y en todos, el amaño de contratos en favor de quienes tan generosos eran para pagar sus caprichos. Era, entre otras cosas, la demostración de la especulación inmobiliaria que alimentó la corrupción más descarnada. Es la terrible complicidad y conchabamiento de constructoras y política. A todos los niveles.
En 2004, decíamos antes, la mala fama de los chicos de Correa y sus chanchullos en los Ayuntamientos ya ha trascendido a Génova. Quizá por inconsciencia o quizá por excesiva avaricia, habían tocado puntos neurálgicos que deberían haber dejado quietos. Como Majadahonda, donde reinaba el todopoderoso Ricardo Romero de Tejada, exalcalde y secretario regional del partido. Tampoco Luis Bárcenas necesitaba de sus servicios, que por entonces volaba hacia destinos más sustanciosos y de nivel muy superior. Ya habían hecho también sus negocios con AENA cuando Álvarez-Cascos era ministro de Fomento. Así que la trama se centra con fuerza en la Comunidad de Madrid y en Valencia. En el reino de Esperanza Aguirre se cuenta con la inestimable colaboración de Alberto López Viejo, consejero y ayudante de campo de la presidenta, por mucho que —ahora, en diciembre— insistiera la lideresa ante el juez que no era su hombre de confianza. El Bigotes despliega toda su batería de encantos en la Comunidad Valenciana y organiza todo un espectáculo de brillante colorido: chalé en La Nucía (Alicante) y piso de lujo en la capital, motos espectaculares, chaquetas y chaquetillas a medida, manos largas para el regalo y frases dulzonas para la adulación a cursis redomados y señoras educadísimas. Se trafica con marquesinas y carpas, pero también con el pabellón de Fitur o la visita del Papa en 2006, y para ello se cuenta con la inestimable colaboración de la dirección de Canal 9, hoy cerrada, víctima de sus muchas miserias. Pero Orange Market se dedica, sobre todo, a hacer lo que en Madrid habían hecho durante años. Obras verdaderas y falsas, y facturas verdaderas y falsas. Más lo segundo que lo primero. Financiación ilegal del PP, dicen las causas que hay abiertas en Valencia.

Garzón había desatado la galerna con aquellas órdenes de detención, y el PP —pillado in fraganti— no podía consentir que todos los ciudadanos viéramos sus muchas vergüenzas. Desatados sus dirigentes y alertados los estrategas, comenzaron entonces todas las batallas para evitar los daños. Desde las mentiras repetidas una y otra vez hasta las presiones indisimuladas a algunos jueces, como a un debilitado por una dura enfermedad Antonio Pedreira, maniobra orquestada por el siempre dispuesto Federico Trillo, incluidas las coacciones y amenazas a testigos comprometidos. ¿Se acuerdan de las visitas del exministro a la sastrería de José Tomás, que aguantó a pie firme una canallesca persecución del PP y su prensa adicta? Aquello no debía prosperar, y hay que reconocer que el actual embajador en Londres obtuvo algún triunfo relevante. Hoy, cinco años después de aquel auto de detención, la justicia solo ha redactado una condena: la de Baltasar Garzón. Esa vergonzante expulsión, más la dilación del caso, tan favorable a la causa, han sido algunos de sus triunfos. Pero a pesar de que en la tramitación judicial el PP intentó lo que no está escrito, impúdicos tejemanejes incluidos, nunca lograron frenar del todo el paso implacable del Estado de derecho.
Pero en el PP no contaban con la independencia de algunos o algunas fiscales anticorrupción, en la Audiencia Nacional y en Valencia, así como el arrojo de algunos jueces que han seguido adelante con el caso en Madrid y en Valencia —Garzón, Pedreira, Ruz, Flors, Ceres— a pesar de las dificultades y las zancadillas, con una investigación tan compleja como esta. Se avanza renqueando y a rastras, pero se avanza. Al esfuerzo y valor de quien acabamos de citar debemos agradecérselo. El sistema democrático funciona gracias a ellos.
En los siguientes capítulos iremos viendo —con detalle— cómo actuaban unos y otros. Una vergüenza, un descaro, una impudicia. De los Correas y de los cargos del PP. Porque Gürtel es un caso de ambos.

                                                                    © José María Izquierdo para El País