Mostrando entradas con la etiqueta Bancos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bancos. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de marzo de 2013

En España SI HAY CORRALITO


En pocas palabras, el “corralito argentino” fue una medida que tomó el Gobierno de Fernando de La Rúa con la intención de que el dinero de los bancos no se fuera de las fronteras de Argentina, es decir, una restricción de la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y libretas de ahorro.Consistía en que cada ciudadano no podía sacar del banco más de 250 pesos a la semana. En aquella época (la medida se tomó en diciembre de 2001, estando vigente hasta el 2 de diciembre de 2002) los pagos no se domiciliaban en los bancos y las facturas de la luz, gas, electricidad, y de otros servicios se pagaban al contado. Los argentinos tenían 1.000 pesos (unos 152€ al cambio actual) mensuales para vivir y pagar sus cuentas. Además, gente que tenía ahorros perdió su dinero y no tenía la posibilidad de acceder a ese dinero. Diez años después de que ocurriera el “corralito”, mucha gente continúa sin recibir el dinero perdido.

Antecedentes sudamericanos

Pero el corralito no fue la única congelación de depósitos de la historia reciente latinoamericana. Antes de la conocida experiencia que duró un año, Argentina congeló depósitos a plazo en 1989, depósitos que devolvió en bonos cuyo vencimiento era en 1999. Esos títulos cotizaban en un principio a un tercio del valor original de los ahorros. Las pérdidas de aquella crisis bancaria ascendieron al 13% del PIB argentino de entonces, y una devolución, mientras que la crisis del año 2001, costó el 71% de su PIB.
A su vez, Brasil inmovilizó los depósitos a plazo en cuentas, durante 29 meses en el año 1990, luego de una fuerte depreciación de su moneda, que supuso unas pérdidas del 62% de su PIB.
Ecuador hizo lo propio en 1999, y, después de medio año de congelación, el Gobierno de Mahuad, entregó a los ahorradores, certificados de depósitos con fuertes pérdidas para los mismos, suponiendo una devaluación acompañada de una suspensión de pagos para el país, con una pérdida del 25% del PIB.
También Uruguay fue contagiado por la debacle argentina, y en 2002, congeló los dólares a plazo en la banca pública durante 36 meses y devaluó su moneda. Tales acciones provocaron una pérdida del 27% de su PIB.

El caso de Chipre

Más allá del cierre de los bancos (se anuncia una apertura para el próximo 28 de marzo), el caso de Chipre es distinto a los comentados anteriormente. Se podría considerar como un “impuesto especial” aplicable a ciertos montos de depósitos, aunque rompe un axioma de seguridad para los ahorradores, hasta ahora vigente en la UE.
La quita que se baraja para las imposiciones de más de 100.000€, es de un 40%, si bien el porcentaje definitivo no se ha decidido aún.
Los controles de capital, que impiden que la gente saque sus fondos del país, entran en conflicto con los principios de la Unión Europea de un mercado común, con lo que nos encontramos con un caso de difícil explicación.

El “corralito” en España

Tal y como indica el título de esta entrada, en España, SÍ hay corralito. ¿Cómo denominaríamos entonces a la “estafa de las preferentes”? Pero, ¿qué son las famosas participaciones preferentes? Podríamos definirlas como un producto financiero complejo, a caballo entre las acciones y los depósitos, sin vencimiento definido (son de carácter perpetuo), de alto riesgo (no se encuentran cubiertas por el Fondo de garantía de los Depósitos), con alta rentabilidad, mínima liquidez y expuestas a la arbitrariedad de la entidad financiera para el pago del cupón correspondiente.
Como verán, se trata de algo “muy común”, vendida a “expertos inversores” (¿Se acuerdan de la persona analfabeta que firmó con su huella dactilar?) a la que –sobre todos- los jubilados se lanzaron como locos, una vez sabida su existencia (Modo irónico).
La realidad, es que todos aquellos “incautos” que confiaron en los gestores de la Cajas, esos por los que ponían la mano en el fuego, van a ver sus ahorros tirados en las cloacas de la banca. Van a perder entre el 38 y el 61% de su inversión. Y aún las autoridades competentes, dicen que el canje (se les ofrece cambiarlas por acciones de las entidades nacionalizadas) es favorable. ¿Y si necesitan el dinero invertido? El caso es que la inversión en preferentes en España, supera la catástrofe chipriota.
Lo peor, es que los responsables se van a “ir de rositas” y con sus carteras bien llenas, con la connivencia de los políticos de turno. ¡Spain is different!
Después de todo lo leído, ¿no cree usted que en España hay un corralito?

martes, 29 de enero de 2013

Bankia, Goirigolzarri y su pensión.


Definitivamente son especiales. Especiales porque tener una pensión de más de 50 millones de euros, no está al alcance de cualquiera. Especiales, porque van a cobrar una jubilación garantizada por un lado, y se encuentran trabajando y cobrando –seguro que no el salario mínimo- por otro. Evidentemente sus responsabilidades valen lo que cobran -¿seguro?-, y no somos los mortales comunes capaces de discutir sus emolumentos. Pero señores, son aquellos que velan por nuestros intereses y que trabajan para que nuestra vida sea mucho más confortable. No tendrán problemas con los re-pagos sanitarios, ni con las matrículas de sus hijos. Está bien. Hay que postrarse ante sus grandes habilidades que han hecho que las entidades bancarias españolas, requieran fondos públicos. Lo han hecho por nuestro bien, no nos confundamos. Además el dinero no da la felicidad. ¡Que asco me dan!

miércoles, 23 de enero de 2013

Crisis, sistema, política e indignados

Cuando miles de indignados afirman que no es una crisis sino que es el sistema el causante de los múltiples problemas que nos aquejan están diciendo algo tan básico como que si no se tratan las raíces, si persisten las causas, producen las mismas consecuencias.

¿Pero de qué sistema hablamos? Muchos dirían capitalismo, pero eso es poco útil pues hay muchos capitalismos. Hay que partir de lo que se vive como crisis para entender que no es una patología del sistema sino el resultado de este capitalismo. Es más, la crítica se extiende a la gestión política. Y surge en el contexto de una Europa desequilibrada por un sistema financiero destructivo que conduce a la crisis del euro y suscita la desunión europea.

Globalización del capitalismo

En las dos últimas décadas se ha constituido un tipo de capitalismo global dominado por instituciones financieras (los bancos son sólo una parte) que viven de producir deuda y cobrar por ella. Para aumentar sus ganancias las financieras crean capital virtual mediante derivados y se prestan las unas a las otras incrementando el capital circulante y por tanto los intereses a percibir. En promedio, en Europa y EE.UU. los bancos disponen sólo de un 3% del capital que deben y son considerados solventes si llegan al 5%. El otro 95% circula incesantemente y se diluye en múltiples acreedores y deudores relacionados por un mercado volátil escasamente regulado. Dícese que unas transacciones compensan otras y el riesgo se reparte. Para cubrirse se aseguran, pero las aseguradoras también prestan el capital que deberían reservar. Tranquilos porque se presupone que en último término el Estado (o sea nosotros) enjuaga las pérdidas a condición de que sean suficientemente grandes. El efecto perverso de este sistema, operado por redes informáticas mediante modelos matemáticos sofisticados, es que es tanto más rentable (para las financieras y sus financieros) cuanto más presta aun sin garantías. Y aquí entra otro factor: el modelo consumista que busca el sentido de la vida comprándola de prestado.

Las hipotecas y la inversión especulativa

Como la mayor inversión de las personas es su propia casa, el mercado hipotecario (cebado con intereses reales negativos) se hizo jauja y estimuló una industria inmobiliaria especulativa y desmesurada, depredadora del medio ambiente, que se alimentó de trabajadores inmigrados y dinero prestado a coste cero. Ante tal bonanza quedaron pocos emprendedores para apostar por innovación. Incluso empresas tecnológicas, grandes o pequeñas, usaron su negocio como base para su revalorización en el mercado bursátil. No eran los beneficios de la empresa sino su valor capitalizado lo que realmente contaba. Para muchos innovadores ser comprados era la máxima aspiración. La clave de esta pirámide especulativa era la imbricación de toda esa deuda, de forma que los pasivos se convertían en activos para garantizar otros préstamos. Cuando los préstamos no se pudieron pagar y empezaron las bancarrotas de empresas y personas, las quiebras se propagaron en cadena hasta llegar al corazón del sistema, las grandes aseguradoras. Ante el peligro de colapso de todo el sistema, los gobiernos salvaron a bancos y financieras.

La crisis fiscal y la austeridad

Cuando se secó el crédito a las empresas la crisis financiera se convirtió en industrial y del empleo. Entonces los gobiernos asumieron el costo de del desempleo y de la reactivación económica. Como subir impuestos no da rédito político pidieron prestado a los mercados financieros, incrementando su ya elevada deuda pública. Cuanto más especulativas eran las economías (Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España) y cuanto más cortoplazistas los gobiernos, mayor gasto público y mayor deuda. Como la deuda era en euros los mercados siguieron prestando contando con la UE. El resultado fue la crisis fiscal de varios países amenazados de suspensión de pagos. La crisis fiscal se convirtió en nueva crisis financiera al cuestionar el euro y al aumentar la prima de riesgo a los países sospechosos de futura insolvencia. Y como la deuda de los países estaba en manos de bancos alemanes y franceses había que salvar a los países para salvar a los bancos. La condición ha sido imponer la austeridad en gasto social y la reducción en empresas y empleo del sector público, con pérdida de soberanía económica de varios países, incluida España. Y así se llega a los despidos, aumento del paro, reducción salarial y recortes de servicios sociales, coexistiendo con ganancias sin precedentes para el sector financiero. Claro que hay unas cuantas cajas y bancos que hay que poner en orden, pero se intervienen, se venden y a seguir. Por eso no es crisis para el sistema, porque el capital financiero sale ganador a costa de imponer la crisis a personas y gobiernos. De paso se disciplina a los sindicatos y a los ciudadanos. Y así la crisis se hace crisis política.

Es política, no economía

Porque la otra característica clave del sistema no es económica sino política. Se trata de la ruptura del vínculo entre ciudadanos y gobernantes. "No nos representan", dicen muchos. Los partidos viven entre ellos y para ellos. La clase política es una casta con un común interés en mantener el reparto de poder mediante un mercado político-mediático cada cuatro años. Auto-absolviéndose de corruptelas y abusos mediante la designación política de la cúpula del poder judicial.
Así asegurado el poder político pactan con los otros dos poderes: el financiero y el mediático, que están profundamente imbricados. Y mientras la economía de la deuda marche y la comunicación se controle, la gente hace su vida y pasa de ellos. Ese es el sistema. Y por eso se creían invencibles. Hasta que la comunicación se hizo autónoma y la gente se enredó, Y juntas perdieron el miedo y se indignaron. ¿Adónde van? Cada cual tiene su idea, pero hay temas comunes: que los bancos paguen la crisis, control de políticos, internet libre, una economía de la creatividad y un modo de vida sostenible. Y, sobre todo, reinventar la democracia sobre valores de participación, transparencia y rendición de cuentas al ciudadano. Porque como decía una pancarta: "No es crisis, es que ya no te quiero".

sábado, 1 de diciembre de 2012

La OCDE, Gurría y sus recomendaciones. Análisis



El economista neo-liberal -¡Dios mío, están en todas partes!- mexicano Angel Gurría, Secretario General de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), pide al Gobierno de España que implante una serie de medidas de ajuste –recortes-, que se sumarían a las más anti-sociales hechas en período democrático.
Son 12 medidas englobadas en dos grandes bloques: Políticas para estabilizar la economía y apuntalar el sector bancario y Políticas laborales y de mercados.
Analizaré una a una, y daré mi opinión sobre ellas.

  • Los bancos viables con necesidades de capital deben ser recapitalizados con prontitud y los no viables, deben ser resueltos de una manera ordenada.

Según mi punto de vista, ninguna empresa privada debe de ser salvada con dinero público, con lo que esos bancos viables que necesiten capitalización, que se la busquen, adelgacen o desaparezcan.
  • Los titulares de deuda subordinada e instrumentos híbridos de capital de menor rango deben absorber las pérdidas de los bancos que se reestructuren.

 Las pérdidas de los bancos privados –todos por desgracia- deben de ser absorbidas por todos aquellos inversores y accionistas de los mismos, por motivos tan obvios como que las ganancias nunca fueron “socializadas”.
  • El Gobierno debe tener como objetivo el cumplimiento de sus nuevos objetivos déficit.

En total desacuerdo, ya que el Gobierno de un país –en este caso España-, debe de tener como objetivo el bienestar de sus ciudadanos, y si el objetivo prioritario es el déficit, se está beneficiando a los que lo crearon en su propio beneficio. Esto no es más que seguir primando a los creadores de la crisis financiera. 
  • Las medidas de consolidación necesarias para alcanzar el objetivo de déficit en 2014 deben especificarse.

 ¿Medidas de consolidación de qué? ¿Las necesarias para conseguir el objetivo del déficit? Lo que se deben de concretar son las medidas para la reducción del desempleo, la mejora de la educación y sanidad públicas y el crecimiento –no la reducción- de la actividad económica.
  • Para mejorar el marco fiscal, hay que establecer un consejo fiscal [autoridad fiscal independiente] con un fuerte mandato. Deben aplicarse estrictamente el control de las políticas presupuestarias de los Gobiernos regionales y los nuevos requisitos en materia de publicación de la ejecución presupuestaria de los Gobiernos regionales.

Totalmente de acuerdo, siempre y cuando los presupuestos de los gobiernos centrales como de los periféricos, sean consecuentes con el Estado de Bienestar.
  • Aumentar los impuestos sobre las externalidades ambientales, incluyendo los combustibles de transporte. Aplicar el tipo general de IVA a más bienes y servicios. Hacer permanente el aumento de la fiscalidad de los inmuebles y reducir la fiscalidad de las transacciones de vivienda.
Una de las mayores incongruencias por mí oídas en los últimos tiempos. No se deben subir los impuestos sobre las “externalidades ambientales”, lo que se debe de hacer es no producir degradación ambiental. Con esta medida se da “carta blanca” a aquel que contamina, pero puede pagar. Si se aumentan los impuestos –más todavía- a los carburantes, se producirá una inflación que traerá una recesión en la actividad económica y limitará los desplazamientos privados del ciudadano, con el consiguiente decrecimiento del gasto y consumo. Sobre el incremento del IVA, lo que produciría es una reducción del consumo de las clases medias y bajas, sin producir efectos de incremento recaudatorio, saliendo beneficiadas las “clases pudientes”, ya que no se verían afectadas por ese incremento impositivo, debido a que ya suelen consumir el tipo de productos afectados por el IVA más alto. Esta es una medida clasista y salvajemente neo-liberal. Aunque lo que fomenta la especulación, es la última recomendación sobre las transacciones de la vivienda, ya que al bajar la carga impositiva, se genera un mercado especulativo sobre bienes que se encuentran sobrevalorados.
  • Reducir aún más las indemnizaciones por despido improcedente. Si la reforma no demuestra ser efectiva, un contrato único con indemnización por despido inicialmente baja, pero que aumenta gradualmente reduciría la diferencia aún grande en los costos de despido entre los contratos temporales y permanentes. Esto ayudaría a reducir efectivamente la dualidad.

¿Por qué no volver al S. XIX? ¡Ay, Gurría, Gurría, que se te ve el plumero! Esta medida al único sector que beneficia es el “gran capital” que es quien te paga, permitiendo la contratación de mano de obra muy barata, ya que el único freno que hay hoy en día para el despido indiscriminado, es el valor de la indemnización.
  • Una opción para mejorar la flexibilidad necesaria para adaptarse a las condiciones económicas es abolir la extensión legal de los acuerdos de negociación colectiva de nivel superior o reemplazarla por un régimen de consentimiento previo, donde los empleadores decidan si desean ser representados en la negociación salarial sectorial.

Eso hombre, romper con los Convenios Colectivos y destrozar el Estatuto de los Trabajadores, aunque dicho con palabras casi incomprensibles, típico de aquellos que quieren ocultar el verdadero objetivo de sus afirmaciones. Si se usa esta recomendación –la nueva reforma del PP la está usando-, las posiciones negociadoras se desnivelan hacia una sola parte –la de la patronal- dejando a la otra indefensa y desprotegida. ¿Recuerdan eso de que “la unión hace la fuerza”?
  • Ampliar el acceso a la formación y a la asistencia para la búsqueda de empleo para los jóvenes desempleados. Introducir un seguimiento y una evaluación comparativa integral de los servicios de colocación y la aplicación de políticas activas de empleo a nivel regional.

Incongruente con la afirmación del objetivo del déficit. Si cortamos la enseñanza pública, solamente podrán acceder a la formación aquellos que puedan pagarla, son lo cual nos metemos en un bucle sin salida. Además, uno de los más graves problemas que hay, no es el desempleo juvenil –que lo es, sin lugar a dudas-, es el desempleo de los mayores de 50 años. 
  • Ampliar el acceso a la educación secundaria superior restringiendo los criterios para el paso de curso en la educación secundaria a las competencias básicas. Combinar el sistema de formación profesional y los contratos de formación en un solo esquema.

Vana palabrería apoyada en grandilocuentes frases y conceptos básicos, que no entiende casi nadie, como lo que acabo de escribir yo ahora.
  • Reducir aún más los costes y los procedimientos necesarios para la creación de empresas y eliminar las barreras de entrada en sectores específicos, incluidos los servicios profesionales, así como en el transporte ferroviario y por carretera.

De acuerdo en la primera parte de la recomendación, pero totalmente en desacuerdo con la segunda, ya que esta va a una privatización salvaje de servicios esenciales de un país. ¿No recuerdan lo estupendos que eran los Ferrocarriles británicos antes de la llegada de la ultra-liberal Thatcher, y como los dejó la “Dama de Hierro”? ¿Y los de Argentina y Chile? En Alemania, la Bundesbahn es una empresa federal que funciona a las mil maravillas.
  • Deben reducirse las barreras de entrada para las grandes superficies comerciales impuestas por los gobiernos regionales, y deberían liberalizarse las horas de apertura comercial en aquellas regiones donde las restricciones se mantienen. Elevar el límite mínimo nacional de horas que las regiones tienen que aplicar al regular los horarios de apertura.

¡Venga hombre, quítese la mascara de una vez! El mayor tejido empresarial en España lo forma las PYMES, y esta medida estrangula a las mismas, ya que se encuentran en una posición de desventaja en los medios necesarios para poder cumplir esta recomendación. Lo que derivaría esta propuesta, es la consecución de unas condiciones laborales casi esclavistas para los trabajadores, ya que se rompería uno de los logros más importantes de la historia social: el descanso, el disfrute y el ocio del más desfavorecido.

Resumiendo, señor Gurría, pomposo, pedante y petulante Secretario General de la OCDE, sus propuestas van solamente en una dirección, favoreciendo a los que han creado la crisis –yo considero que es un engaño y estafa-, con lo cual lo mejor que puede hacer es metérselas donde amargan los pepinos, porque, ¿Qué se puede esperar de un individuo que montó las bases de una economía –la de México- que si que está creciendo, pero que tiene una de las mayores desigualdades del mundo entre ricos y el resto? ¿Qué se puede esperar de un individuo que llega a España a insultar a los casi 6 millones de parados, con unas declaraciones lamentables a la altura del que “se jodan” de la indecente Andrea Fabra.
De sinvergüenzas, “fartones”, explotadores e inmorales, está el mundo lleno, siendo el señor Gurría, uno de sus mejores y más claros representantes, junto con "insignes" economistas como el argentino López Murphy, el español Recarte, o los chilenos Büchi y Braun, entre otros. ¡Que asco me dan!

sábado, 10 de noviembre de 2012

¿Quién ha vivido por encima de sus posibilidades?



¿Quién no ha oído esta frase en los últimos tiempos? Lo más preocupante, no es haberla oído, es haberla escuchado de aquellos que la han dicho. Políticos nacionales, autonómicos, locales, banqueros de todos los colores, economistas ortodoxos neo-liberales desde sus buenos puestos, dirigentes de organizaciones empresariales y periodistas pontífices desde sus púlpitos bien remunerados, son aquellos que vomitan con odio al ciudadano la manida frasecita con objeto de justificar las medidas anti-crisis.
Vamos a ver señor lector: ¿Cuánta gente conoce usted que haya vivido por encima de sus posibilidades y que sea la causante de la crisis-estafa que estamos padeciendo? ¿Tener la ilusión de adquirir un piso para vivir de forma lo más decente posible, es vivir por encima de las posibilidades de uno? ¡No me toquen las narices por no decir otra cosa!
La mayoría de los ciudadanos trabajaba de forma honesta, destinando parte de sus ingresos para hacer frente a los costes de vivienda. Los talibanes del mercado neo-liberal dicen que a nadie se le puso una pistola en el pecho para firma los contratos con las entidades bancarias. De acuerdo, pero ¿quién inflaba los precios de las propiedades, y sobre todo las tasaciones para que las operaciones se pudieran llevar a cabo? ¿Quién se llevaba pingües comisiones por las operaciones hipotecarias, aún a sabiendas que en el futuro posiblemente no se pudieran cubrir por parte de los clientes? Dirijan sus miradas a las empresas tasadoras, directivos bancarios y agencias inmobiliarias.
La clase política no se puede quedar fuera de esta estafa monumental, porque, que yo sepa, el ciudadano no tuvo ninguna capacidad de decisión en la formalización de obras faraónicas como el Aeropuerto de Castellón, el Aeropuerto de Ciudad Real, el Aeropuerto de Murcia-Corvera, la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela, las Autopistas “R” de la Comunidad de Madrid, la Super-Gasificadora de Gijón, los AVE a cada ciudad y pueblo de España, la Fórmula 1 en Valencia, la Copa América también en Valencia, los múltiples Auditorios y muchas más obras faraónicas que cualquiera puede ver en su entorno.
Estas inversiones -absurdas la mayor parte de ellas- fueron financiadas por las Cajas de Ahorro de cada zona, siendo usadas de forma escandalosa como bancos particulares por parte de los dirigentes políticos de las Comunidades Autónomas. ¿Qué se necesita dinero para costear una urbanización imposible de vender, pero de algún “amiguete” político? Una llamada a la Caja de marras, y solucionado el problema. ¿Qué tenemos que ser más que nuestro vecino y nuestro aeropuerto tiene que ser más grande y más fastuoso aunque no sea necesario? Venga pues, que para eso está la Caja, que para eso mando yo. La culpa es de ciudadano, que vivía por encima de sus posibilidades.
¿Y los banqueros y bancarios? Los banqueros, los banqueros… A todos ellos se les llenaba la boca hablando de lo bien que lo hacían, de lo bien que gestionaban sus negocios. En colaboración con las Agencias de Tasación, se las arreglaron para conceder préstamos hipotecarios por cantidades superiores al 130% del valor de mercado, y para llenar de millones de euros solares de tierra baldía que promotores sin escrúpulos habían conseguido re-calificar mediante sobornos a los políticos de turno. El cliente se “amarraba” por cuarenta años, y el gestor se embolsaba una buena comisión por la operación. Todas esas “fantásticas gestiones” subían como la espuma a los pisos superiores de la entidad financiera, donde el Consejo de Administración de la misma, engordaba sus balances de forma ficticia con unos activos tóxicos que no valían, ni valen la mitad de lo invertido. Eso daba igual, ya que lo que engordaba –de forma exponencial-, era la retribución por variables, que se metía en la cartera el consejero. Ahora se entienden los cuantiosos bonos, los salarios obscenos y las indemnizaciones y jubilaciones de otro planeta. Eso también era culpa del ciudadano que vivía por encima de sus posibilidades.
Trama Gürtel, Caso Palma Arena, Bankia, Bancaja, CAM, Caixa Galicia, EREs de Andalucía, Fadesa, Urdangarín y Noos, retiros dorados en Telefónica, participaciones preferentes, Orange Market, re-calificaciones urbanísticas y más, mucho más son algunos de los ejemplos de la corrupción que dominaba –y domina- el panorama nacional en España. Los componentes de todos esos chiringuitos, fueron los que vivieron por encima de las posibilidades del país, y son esos mismos componentes, los que nos están diciendo a los ciudadanos de a pie, que fuimos nosotros los culpables, y que por ese motivo, debemos ser los “paganinis” de la situación creada.
Por ahí no paso, no señor. No nos quieran hacer tontos. Lo que ustedes llaman crisis, es una estafa al Estado, orquestado por sus cabezas neo-liberales, cuyo último objetivo es el de cargarse lo público para generar riqueza en unas pocas empresa privadas, mientras se llenan los bolsillos con millones robados al ciudadano. Ya está bien que nos intoxiquen y nos quieran hacer “lavados de cerebro”. ¿Vivía el jubilado -auténtico sostén hoy en día de millones de personas- con su escasa pensión por encima de sus posibilidades? ¿Y el asalariado medio-bajo que hacía frente a sus obligaciones? ¿Y el autónomo o pequeño empresario, que hoy sufre los recortes brutales del crédito a pesar de haber cumplido siempre con sus obligaciones? ¡Si ustedes han sido los que han vivido por encima de sus posibilidades, paguen ustedes las consecuencias!

miércoles, 4 de julio de 2012

¿Por qué el rescate no es bueno para España? del Profesor Vicenç Navarro.


A continuación, transcribiré un artículo del profesor VICENÇ NAVARRO, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu y Fabra y profesor de Public Policy en la Universidad Johns Hopkins, imprescindible para poder comprender la situación financiera actual de España, titulado: 

¿POR QUE EL RESCATE NO ES BUENO PARA ESPAÑA?

La ayuda de los 100.000 millones de euros al sistema bancario
español, realizada a través del Estado español, está encaminada a
ayudar a los Bancos (sin que se resuelva el problema financiero que
tiene España) a costa del Estado español (tanto central, como
autonómico). Hasta hoy, y a pesar del elevado déficit público, el
Estado español no tenía un problema de imposible solución. En contra
de la opinión neoliberal que atribuía erróneamente la crisis a un
excesivo gasto público, los datos mostraban claramente que ni el
déficit ni la deuda pública tuvieron nada que ver con la crisis
financiera. En realidad, cuando la crisis comenzó en 2007, el Estado
español tenía superávit y la deuda pública era de las más bajas de la
Eurozona. La explosión de la burbuja inmobiliaria –la causa real de la
crisis económica y financiera- determinó un parón del crecimiento
económico y un rápido ascenso del desempleo, lo cual (resultado de
la excesiva dependencia de los ingresos al Estado español del
gravamen de las rentas del trabajo) originó el crecimiento tan rápido
del déficit público. A mayor desempleo, menos ingresos al Estado. No
fue el déficit público, pues, el que creó la recesión, sino al revés, fue
la recesión la que creó el elevado déficit público. Pero, a pesar de
ello, y aunque la deuda pública aumentó, ésta era todavía menor que
la existente en el promedio de los países de la Eurozona. Ahora bien,
esta “supuesta” ayuda de 100.000 millones de euros incrementa la
deuda pública nada menos que un 10% del PIB, poniéndola ya por
encima de lo tolerable. Es el Estado el que deberá esta deuda, y es el
Estado el que tendrá que pagar los intereses (un 3%) a los
acreedores públicos, incrementando también el déficit público del
Estado español. De ahí que tal “ayuda” ha empeorado la situación y
los mercados financieros lo saben y piden intereses más y más altos
para comprar bonos del Estado.

¿POR QUÉ ESTA AYUDA?
Esta carga innecesaria y perjudicial al Estado (y que explica el
incremento de la prima de riesgo que la deuda pública española ha
tenido desde que se anunció tal ayuda) es única y exclusivamente
para ayudar a los acreedores de la Banca privada. El problema en
España no es la deuda pública, sino la deuda privada, y son los
Bancos los que, primordialmente a través de su comportamiento
irresponsable y especulativo, crearon el enorme problema de la
deuda privada y ahora son los beneficiarios de estas “ayudas”
pagadas por el erario público, siendo los mismos que crearon el
mayor problema financiero conocido en los últimos cuarenta años.
El ciudadano normal y corriente, que no ha tenido ninguna
responsabilidad en la creación de la burbuja inmobiliaria, es el que
tendrá que pagar el pato y la deuda. Es una situación profundamente
injusta, pues es ahora el Estado el que garantizará que la deuda de
tales Bancos se pague a sus acreedores. Es difícil diseñar un sistema
más injusto. Lo justo hubiera sido que fueran los Bancos los que
pagaran por sus errores y absorbieran las pérdidas. O al menos que
se pactara entre el acreedor y el deudor la absorción de las pérdidas.
En cambio, a partir de ahora, es el acreedor –nacional o extranjeroel
que sale siempre ganando, y nunca perdiendo. Y si no se le puede
pagar privadamente, que sea el ciudadano medio el que le pague a
través del Estado. Esto es lo que se llama rescate al sistema
financiero. Y como que parte de esta deuda privada la tiene la Banca
extranjera (y de una manera muy marcada la Banca alemana) tal
rescate financiero es, como ha ocurrido en Grecia, Portugal e Irlanda,
un rescate a la Banca alemana (y en menor medida a la francesa). Y,
de nuevo, si la Banca no paga la deuda privada que tiene, la pagará
el Estado español. Es la socialización de las pérdidas, haciendo al
Estado responsable de la deuda bancaria.

EL PROBLEMA FINANCIERO Y DE PRODUCCIÓN DE CRÉDITO NO SE
RESOLVERÁ
Es también claro que la falta de crédito tampoco se resolverá, y ello
se debe a que las causas del llamado problema bancario ni siquiera
se tocarán. El problema de la Banca se basa en que el desplome de la
burbuja inmobiliaria –la raíz del problema bancario- no se está
resolviendo. La Banca es la primera propietaria de viviendas vacías
(hay 3 millones de ellas según el Ministerio de Fomento). Y el hecho
de que estén vacías es porque la población no puede comprarlas o
alquilarlas. Y ello se debe a que los precios continúan siendo
artificialmente elevados. Se calcula que los precios de la vivienda
están casi un 40% por encima del precio al que deberían estar (según
la capacidad adquisitiva de la población), y ello como resultado del
excesivo poder monopolístico de la Banca que no quiere bajarlos.
Sólo han bajado el precio un 15% en los últimos dos años.
Y no lo bajarán hasta que el Estado les obligue a ello. En Dinamarca,
una casa no puede estar vacía más de 6 semanas. Aquí están años.
Cuando se hizo la propuesta en el Parlament de Catalunya de no
permitir o favorecer pisos vacíos, la gran mayoría del Parlamento se
opuso, con lo cual dificultaron la resolución del tema inmobiliario, que
está detrás del problema bancario. Y ahí está el origen del problema
bancario. Los Bancos tienen demasiado poder. Los Bancos deberían
bajar el precio de las viviendas absorbiendo las pérdidas, y cuando no
pudieran, deberían dejarlos colapsar (el sector bancario es demasiado
grande en España) o nacionalizarlos (no para privatizarlos más
tarde), a fin de garantizar el crédito. La solución es fácil de ver desde
el punto de vista técnico. La dificultad es la resistencia de los
gobiernos para resolverlo.



miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Corralito en España? No, gracias


La situación de la economía española dentro de la Eurozona no es nada halagüeña. Sin embargo está lejos de acercarse al llamado “corralito” augurado por el doctor en economía y premio Nobel, Paul Krugman.
No son los fondos garantizados por ley de 100.000 euros, los que impiden que se llegue a una situación como la de la Argentina del default, es la presencia en la Eurozona y los intereses cruzados los que impiden que aparezca el “corralito”.
La Europa tan maltratada últimamente, debido a las duras correcciones de Merkel y Sarkozy, saldría al rescate financiero a través del Banco Central Europeo, ya que por esos intereses cruzados, lo que ocurrió en el país austral allá por el 2001, es impensable hoy en España. Argentina se encontraba aislada, y España, hoy por hoy, no. Y las situaciones de riesgo de Irlanda anteriormente y de Grecia hoy, son más importantes que en España. No hay que olvidarse que la primera intervención de la UE, fue en un país sajón, Irlanda, y fue otra país sajón, Estados Unidos, quien inició la consecución de la crisis con las actuaciones de Lehman Brothers, con lo que los llamados pigs del Mediterráneo, lo único que hicieron fue seguir la senda.
Tal y como dice De Guindos, no se contempla un “corralito” en España. No hay que olvidar que la medida es producida por el Gobierno, como lo hizo De la Rúa en Argentina. Pero, como explicaba antes, las situaciones políticas y económicas son distintas.
El sistema financiero español está tan globalizado como el que más, y es impensable que se tomen medidas que afecten de forma impensable al mismo, ya que las consecuencias mundiales que eso tendría serían mucho más lamentables que los apoyos económicos a la banca. De hecho se está empezando a llevar –ese apoyo-, con el crédito convertible que se le ha concedido a Bankia.
España pagará la deuda y cumplirá sus compromisos –aún con los recortes sociales tan sangrantes y dolorosos-, quizás no en el tiempo que el des-gobierno español quiere, pero los pagará. Lo que se ha de hacer es cambiar las políticas fiscales internas, apretar a los grandes capitales y apostar por la senda del consumo y del crecimiento, no de la austeridad por la austeridad, junto con una re-estructuración de las instituciones políticas que resultan tan onerosas.
Por todo lo anterior, tranquilizaría a todos aquellos ahorradores que tengan sus dineros en las instituciones bancarias españolas. No hay que olvidar que las bancas británicas, alemanas, irlandesas y francesas, también sufrieron crisis más graves que las españolas –que también las tuvieron en la década de los noventa-, y salieron adelante. Por lo cual tranquilidad.

sábado, 14 de abril de 2012

Una oportunidad perdida (Re-edición)

Vuelvo a poner en primera línea un artículo escrito en febrero de 2011, que ahora, más de un año después, vuelve a estar de actualidad por las actuaciones de políticos y financieros.
Perdón por la reiteración y gracias.

Después de lo que ha ocurrido en las esferas financieras, y esperando lo nuevo del año 2012, en cuanto a decisiones que afectarán a la gran mayoría de la ciudadanía en España, recupero un artículo que escribí allá por febrero de 2011. Espero sus comentarios al respecto. Gracias.

Hoy en día, y desde la irrupción de la tristemente famosa crisis financiera, en España, se ha dejado pasar una gran oportunidad para poder capearla de una forma menos traumática.
La tan cacareada reconversión y fusiones de las cajas de ahorro, no es más que una privatización total y encubierta de dichas entidades de crédito, lo que las convertirá en simples bancos comerciales, con mayor o menor capitalización.
Nunca en la historia económica de España, se dieron unas condiciones tan favorables, desde la desaparición de Argentaria, para poder crear una banca pública, que diera respuesta a la pequeña y mediana empresa, y al ciudadano de a pie, en sus necesidades de financiación.

La fusión fría

El sistema por el cual distintas cajas de ahorro, comparten servicios, manteniendo la marca y cierta personalidad, es lo que se llama, Sistema de Protección Institucional (SIP) o fusión fría, como el que han realizado Cajastur (Con CCM), CAM, Caja Cantabria y Caja Extremadura, creando lo que se llama Banco Base.
Estos acuerdos, permiten mantener las obras sociales y la marca comercial, creándose un banco con el núcleo del negocio, como el riesgo, el sistema de información, el capital y un mínimo de un 40% de los beneficios.

La Crisis del 92

Los Juegos Olímpicos de Barcelona, y la Exposición de Sevilla, celebrados en el año 1.992, crearon un boom inmobiliario, y un desarrollismo basado, al igual que en la última década, en el ladrillo. El grifo de los créditos a la inversión, al consumo y a la liquidez, se cerraron, y hubo un incremento importante de las tasas de interés. El gobierno de turno, se encontró con un grave problema en el aumento del paro, el cierre de empresas, las reconversiones industriales, al igual que ocurre hoy en día, pero tenía en su mano una herramienta que no existe hoy, la banca pública.
El acceso a financiación pública en esta época, no contó con las trabas que se están dando en los tiempos actuales, siendo, en su momento, el oxígeno que salvó a miles de empresas que se encontraban asfixiadas.

El Instituto de Crédito Oficial (ICO)

Según las propias fuentes del Instituto de Crédito Oficial (ICO), en el año 2.010, se concedió financiación por un total de 23.300 millones de euros. Sin embargo, los fondos destinados a la liquidez de las empresas, se conceden siguiendo los criterios de las entidades colaboradoras como intermediarias, con las garantías a determinar por éstas, y no por los criterios, supuestamente sociales del ICO.
Uno de los obstáculos más importantes, para que los fondos oficiales lleguen al consumidor final, son los ya mencionados intermediarios colaboradores, ya que el Estado debe de valerse de ellos, al no disponer de canales propios de distribución del dinero. Por ello el bloqueo y aletargamiento de estos fondos.

Un cambio de criterio

Al contrario de lo que ocurre en Chile –cien por cien neoliberal-, en España no hay banca pública. En el país andino, existe el Banco Estado, entidad dependiente del Estado, que, a diferencia de la banca comercial tradicional, pone a disposición de sus clientes –la mayoría pequeños negocios y humildes impositores-, productos financieros en unas condiciones menos leoninas que en la competencia bancaria. Esto supuso y supone, un menor estrangulamiento en el crédito –básico en el funcionamiento habitual chileno-, que ha permitido navegar en la crisis internacional, con mejores vientos que los que corren por España.
Sería conveniente que los padres de la patria, dieran una oportunidad a la ciudadanía para poder salir del agujero en el cual se encuentra inmersa.
El paso fundamental, es la creación de una banca estatal, por donde puedan fluir los fondos ICO, y donde la regulación interna sea realmente de criterio ético y social. La situación actual de las cajas de ahorro, podrían haber dado lugar a ese cambio de criterio; sin embargo, es todo lo contrario, ya que se va camino de la creación de un numeroso nuevo grupo de bancos tradicionales.
De ahí, la oportunidad perdida.

sábado, 21 de enero de 2012

Medidas económicas para salir de la Crisis.

Estas son algunas medidas que se podrían implementar y que están totalmente alejadas de las corrientes imperantes hoy en Europa.

1.- Creación de un Banco Público de verdad, con los fondos destinados a la creación del Banco Malo. Con este sistema los fondos ICO irán realmente a las empresas y las PYMES, sin pasar por los filtros que hoy aplican los distribuidores, es decir, la banca tradicional.
2.- Permitir que cada empresa privada "aguante su vela". En el caso de la banca, aquellas entidades que se encuentren en problemas, se nacionalizan, aplicando la propuesta anterior, no necesitando inyectar fondos de rescate públicos a privados.
3.- Esta misma Banca Pública, podrá "descontar" el papel de las PYMES que tengan como deudores a la propia Administración. Esta medida supondría que las empresas no estarían ahogadas de liquidez y su circulante fluiría.
4.- Eliminación absoluta del Senado. Esta Institución, se ha demostrado que es totalmente parasitaria y que no sirve para nada. El presupuesto no es moco de pavo, pues entre sueldos, viajes, dietas, compensaciones y personal, ronda los 3.500 millones de euros al año.
5.- Control de las retribuciones abusivas de los cargos políticos, así como de las empresas que dependan de la Administración. No es de recibo que ciertos cargos públicos multipliquen sus cargos y consiguientemente su retribuciones. Se propone fijar un techo a las mismas, y que cualquier cargo público obtenga un salario menor que el del primer ejecutivo de España, el Presidente del Gobierno. En este apartado se podría ahorrar unos 600 millones de euros anuales.
6.- Reorganización del mapa municipal español, con integración de concejos. Es increíble que ayuntamientos con 1.200 vecinos tengan 6 concejales. En Asturias, por ejemplo, hay 78 municipios y algunos de los cuales no llegan a los 600 habitantes.
7.- Incremento del IVA en los llamados "artículos de lujo". Según un cálculo estimativo de ventas en el año 2011, se realizaron operaciones por más de 4.500 millones de euros. Si incrementamos 7 puntos porcentuales, es decir, que se pague de IVA un 7% más, se obtendrán 315 millones de euros que ahora mismo no tiene el erario público.
8.- Gravamen de los rendimientos de las SICAV, al tipo habitual de gravamen que el resto de las inversiones. A 31 de diciembre de 2011, en España había alrededor de 4.000 entes de inversión de estas características. Los fondos que manejan, se acercan a los 30.000 millones de euros. Su tributación, como sociedad, es de un 1% en el Impuesto de Sociedades, muy alejado del tipo normal en este impuesto de España. Sin llegar al tipo del 30% del IdS, y aplicando el mismo gravamen que a los fondos de pensiones –el 19%-, se obtendrían unos ingresos para el Estado de 5.400 millones de euros.
9.- Incremento del Impuesto del Patrimonio a aquellos superiores a 750.000 euros. Según cálculos de la Agencia Tributaria, con esta medida se podrían obtener 1.600 millones adicionales.
10.- Creación de un contrato único e indefinido de empleo. Se generaría más seguridad y confianza en el trabajador, con lo cual se incentiva el consumo.
11.- Invertir estatalmente en economía productiva e industrial. Estos sectores crearían valor añadido –no como los servicios-, haciendo el PIB más competitivo. Es necesario incentivar con exenciones fiscales a los inversores que apuesten por estos sectores.
12.- Lucha real y efectiva contra la bolsa de dinero negro que hay en España. Actualmente, se defraudan unos 5.500 euros por habitante. Si multiplicamos 46 millones, por 5.500, nos da la cantidad de 253.000 millones de euros, lo cual no deja de ser una burrada. Aplicando simplemente un IVA del 18%, lo que se recaudaría asciende a 45.540 millones de euros.
13.- Reducción de duplicidad de funciones entre Admon. Central y CCAA.
14.- Cobro de impuestos a instituciones como la Iglesia Católica. ¿Se imaginan lo que se podría ingresar con el cobro del IBI a todos los templos que hay en España? Yo no.
15.- Instaurar una Tasa a las operaciones financieras especulativas. Algo similar a la llamada "Tasa Tobin"

En resumen, solamente con aplicar estas medidas con cordura y eficacia, en un ejercicio fiscal, el Estado obtendría –entre ahorro del gasto e incremento del ingreso-, un mínimo total de 56.955 millones de euros, más lo ahorrado por la aplicación de los puntos 6, 13, 14 y 15 del análisis.
Una pregunta, ¿Cuál es el déficit actual del Estado que nos las está haciendo pasar canutas? La respuesta es: bastante menor que lo que sale de aplicar esas medidas.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Una oportunidad perdida (Re-edición)

Vuelvo a poner en primera línea un artículo escrito en febrero de 2011, que ahora, más de un año después, vuelve a estar de actualidad por las actuaciones de políticos y financieros.
Perdón por la reiteración y gracias.


Después de lo que ha ocurrido en las esferas financieras, y esperando lo nuevo del año 2012, en cuanto a decisiones que afectarán a la gran mayoría de la ciudadanía en España, recupero un artículo que escribí allá por febrero de 2011. Espero sus comentarios al respecto. Gracias.

UNA OPORTUNIDAD PERDIDA


Hoy en día, y desde la irrupción de la tristemente famosa crisis financiera, en España, se ha dejado pasar una gran oportunidad para poder capearla de una forma menos traumática.
La tan cacareada reconversión y fusiones de las cajas de ahorro, no es más que una privatización total y encubierta de dichas entidades de crédito, lo que las convertirá en simples bancos comerciales, con mayor o menor capitalización.
Nunca en la historia económica de España, se dieron unas condiciones tan favorables, desde la desaparición de Argentaria, para poder crear una banca pública, que diera respuesta a la pequeña y mediana empresa, y al ciudadano de a pie, en sus necesidades de financiación.

La fusión fría

El sistema por el cual distintas cajas de ahorro, comparten servicios, manteniendo la marca y cierta personalidad, es lo que se llama, Sistema de Protección Institucional (SIP) o fusión fría, como el que han realizado Cajastur (Con CCM), CAM, Caja Cantabria y Caja Extremadura, creando lo que se llama Banco Base.
Estos acuerdos, permiten mantener las obras sociales y la marca comercial, creándose un banco con el núcleo del negocio, como el riesgo, el sistema de información, el capital y un mínimo de un 40% de los beneficios.

La Crisis del 92

Los Juegos Olímpicos de Barcelona, y la Exposición de Sevilla, celebrados en el año 1.992, crearon un boom inmobiliario, y un desarrollismo basado, al igual que en la última década, en el ladrillo. El grifo de los créditos a la inversión, al consumo y a la liquidez, se cerraron, y hubo un incremento importante de las tasas de interés. El gobierno de turno, se encontró con un grave problema en el aumento del paro, el cierre de empresas, las reconversiones industriales, al igual que ocurre hoy en día, pero tenía en su mano una herramienta que no existe hoy, la banca pública.
El acceso a financiación pública en esta época, no contó con las trabas que se están dando en los tiempos actuales, siendo, en su momento, el oxígeno que salvó a miles de empresas que se encontraban asfixiadas.

El Instituto de Crédito Oficial (ICO)

Según las propias fuentes del Instituto de Crédito Oficial (ICO), en el año 2.010, se concedió financiación por un total de 23.300 millones de euros. Sin embargo, los fondos destinados a la liquidez de las empresas, se conceden siguiendo los criterios de las entidades colaboradoras como intermediarias, con las garantías a determinar por éstas, y no por los criterios, supuestamente sociales del ICO.
Uno de los obstáculos más importantes, para que los fondos oficiales lleguen al consumidor final, son los ya mencionados intermediarios colaboradores, ya que el Estado debe de valerse de ellos, al no disponer de canales propios de distribución del dinero. Por ello el bloqueo y aletargamiento de estos fondos.

Un cambio de criterio

Al contrario de lo que ocurre en Chile –cien por cien neoliberal-, en España no hay banca pública. En el país andino, existe el Banco Estado, entidad dependiente del Estado, que, a diferencia de la banca comercial tradicional, pone a disposición de sus clientes –la mayoría pequeños negocios y humildes impositores-, productos financieros en unas condiciones menos leoninas que en la competencia bancaria. Esto supuso y supone, un menor estrangulamiento en el crédito –básico en el funcionamiento habitual chileno-, que ha permitido navegar en la crisis internacional, con mejores vientos que los que corren por España.
Sería conveniente que los padres de la patria, dieran una oportunidad a la ciudadanía para poder salir del agujero en el cual se encuentra inmersa.
El paso fundamental, es la creación de una banca estatal, por donde puedan fluir los fondos ICO, y donde la regulación interna sea realmente de criterio ético y social. La situación actual de las cajas de ahorro, podrían haber dado lugar a ese cambio de criterio; sin embargo, es todo lo contrario, ya que se va camino de la creación de un numeroso nuevo grupo de bancos tradicionales.
De ahí, la oportunidad perdida.