El economista neo-liberal -¡Dios mío, están en todas
partes!- mexicano Angel Gurría, Secretario General de la OCDE (Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico), pide al Gobierno de España que
implante una serie de medidas de ajuste –recortes-, que se sumarían a las más
anti-sociales hechas en período democrático.
Son 12 medidas englobadas en dos grandes bloques: Políticas para estabilizar la economía y
apuntalar el sector bancario y Políticas
laborales y de mercados.
Analizaré una a una, y daré mi opinión sobre ellas.
- Los bancos viables con necesidades de capital deben ser
recapitalizados con prontitud y los no viables, deben ser resueltos de una
manera ordenada.
Según mi punto de vista, ninguna empresa privada
debe de ser salvada con dinero público, con lo que esos bancos viables que
necesiten capitalización, que se la busquen, adelgacen o desaparezcan.
- Los titulares de deuda subordinada e instrumentos híbridos
de capital de menor rango deben absorber las pérdidas de los bancos que se
reestructuren.
Las pérdidas de los bancos privados –todos por
desgracia- deben de ser absorbidas por todos aquellos inversores y accionistas
de los mismos, por motivos tan obvios como que las ganancias nunca fueron
“socializadas”.
- El Gobierno debe tener como objetivo el cumplimiento de sus
nuevos objetivos déficit.
En total desacuerdo, ya que el Gobierno de un país
–en este caso España-, debe de tener como objetivo el bienestar de sus
ciudadanos, y si el objetivo prioritario es el déficit, se está beneficiando a
los que lo crearon en su propio beneficio. Esto no es más que seguir primando a
los creadores de la crisis financiera.
- Las medidas de consolidación necesarias para alcanzar el
objetivo de déficit en 2014 deben especificarse.
¿Medidas de consolidación de qué? ¿Las necesarias
para conseguir el objetivo del déficit? Lo que se deben de concretar son las
medidas para la reducción del desempleo, la mejora de la educación y sanidad
públicas y el crecimiento –no la reducción- de la actividad económica.
- Para mejorar el marco fiscal, hay que establecer un consejo
fiscal [autoridad fiscal independiente] con un fuerte mandato. Deben aplicarse
estrictamente el control de las políticas presupuestarias de los Gobiernos regionales
y los nuevos requisitos en materia de publicación de la ejecución
presupuestaria de los Gobiernos regionales.
Totalmente de acuerdo, siempre y cuando los
presupuestos de los gobiernos centrales como de los periféricos, sean
consecuentes con el Estado de Bienestar.
- Aumentar los impuestos sobre las externalidades ambientales,
incluyendo los combustibles de transporte. Aplicar el tipo general de IVA a más
bienes y servicios. Hacer permanente el aumento de la fiscalidad de los
inmuebles y reducir la fiscalidad de las transacciones de vivienda.
Una de las mayores incongruencias por mí oídas en
los últimos tiempos. No se deben subir los impuestos sobre las “externalidades
ambientales”, lo que se debe de hacer es no producir degradación ambiental. Con
esta medida se da “carta blanca” a aquel que contamina, pero puede pagar. Si se
aumentan los impuestos –más todavía- a los carburantes, se producirá una
inflación que traerá una recesión en la actividad económica y limitará los
desplazamientos privados del ciudadano, con el consiguiente decrecimiento del
gasto y consumo. Sobre el incremento del IVA, lo que produciría es una
reducción del consumo de las clases medias y bajas, sin producir efectos de
incremento recaudatorio, saliendo beneficiadas las “clases pudientes”, ya que
no se verían afectadas por ese incremento impositivo, debido a que ya suelen
consumir el tipo de productos afectados por el IVA más alto. Esta es una medida
clasista y salvajemente neo-liberal. Aunque lo que fomenta la especulación, es
la última recomendación sobre las transacciones de la vivienda, ya que al bajar
la carga impositiva, se genera un mercado especulativo sobre bienes que se
encuentran sobrevalorados.
- Reducir aún más las indemnizaciones por despido improcedente.
Si la reforma no demuestra ser efectiva, un contrato único con indemnización
por despido inicialmente baja, pero que aumenta gradualmente reduciría la
diferencia aún grande en los costos de despido entre los contratos temporales y
permanentes. Esto ayudaría a reducir efectivamente la dualidad.
¿Por qué no volver al S. XIX? ¡Ay, Gurría, Gurría,
que se te ve el plumero! Esta medida al único sector que beneficia es el “gran
capital” que es quien te paga, permitiendo la contratación de mano de obra muy
barata, ya que el único freno que hay hoy en día para el despido
indiscriminado, es el valor de la indemnización.
- Una opción para mejorar la flexibilidad necesaria para
adaptarse a las condiciones económicas es abolir la extensión legal de los acuerdos
de negociación colectiva de nivel superior o reemplazarla por un régimen de
consentimiento previo, donde los empleadores decidan si desean ser
representados en la negociación salarial sectorial.
Eso hombre, romper con los Convenios Colectivos y
destrozar el Estatuto de los Trabajadores, aunque dicho con palabras casi
incomprensibles, típico de aquellos que quieren ocultar el verdadero objetivo
de sus afirmaciones. Si se usa esta recomendación –la nueva reforma del PP la
está usando-, las posiciones negociadoras se desnivelan hacia una sola parte
–la de la patronal- dejando a la otra indefensa y desprotegida. ¿Recuerdan eso
de que “la unión hace la fuerza”?
- Ampliar el acceso a la formación y a la asistencia para la
búsqueda de empleo para los jóvenes desempleados. Introducir un seguimiento y
una evaluación comparativa integral de los servicios de colocación y la
aplicación de políticas activas de empleo a nivel regional.
Incongruente con la afirmación del objetivo del
déficit. Si cortamos la enseñanza pública, solamente podrán acceder a la
formación aquellos que puedan pagarla, son lo cual nos metemos en un bucle sin
salida. Además, uno de los más graves problemas que hay, no es el desempleo
juvenil –que lo es, sin lugar a dudas-, es el desempleo de los mayores de 50
años.
- Ampliar el acceso a la educación secundaria superior
restringiendo los criterios para el paso de curso en la educación secundaria a
las competencias básicas. Combinar el sistema de formación profesional y los
contratos de formación en un solo esquema.
Vana palabrería apoyada en grandilocuentes frases
y conceptos básicos, que no entiende casi nadie, como lo que acabo de escribir
yo ahora.
- Reducir aún más los costes y los procedimientos necesarios
para la creación de empresas y eliminar las barreras de entrada en sectores
específicos, incluidos los servicios profesionales, así como en el transporte
ferroviario y por carretera.
De acuerdo en la primera parte de la
recomendación, pero totalmente en desacuerdo con la segunda, ya que esta va a
una privatización salvaje de servicios esenciales de un país. ¿No recuerdan lo
estupendos que eran los Ferrocarriles británicos antes de la llegada de la
ultra-liberal Thatcher, y como los dejó la “Dama de Hierro”? ¿Y los de
Argentina y Chile? En Alemania, la Bundesbahn es una empresa federal que
funciona a las mil maravillas.
- Deben reducirse las barreras de entrada para las grandes
superficies comerciales impuestas por los gobiernos regionales, y deberían
liberalizarse las horas de apertura comercial en aquellas regiones donde las
restricciones se mantienen. Elevar el límite mínimo nacional de horas que las
regiones tienen que aplicar al regular los horarios de apertura.
¡Venga hombre, quítese la mascara de una vez! El
mayor tejido empresarial en España lo forma las PYMES, y esta medida estrangula
a las mismas, ya que se encuentran en una posición de desventaja en los medios
necesarios para poder cumplir esta recomendación. Lo que derivaría esta
propuesta, es la consecución de unas condiciones laborales casi esclavistas
para los trabajadores, ya que se rompería uno de los logros más importantes de
la historia social: el descanso, el disfrute y el ocio del más desfavorecido.
Resumiendo, señor Gurría, pomposo, pedante y petulante
Secretario General de la OCDE, sus propuestas van solamente en una dirección,
favoreciendo a los que han creado la crisis –yo considero que es un engaño y
estafa-, con lo cual lo mejor que puede hacer es metérselas donde amargan los
pepinos, porque, ¿Qué se puede esperar de un individuo que montó las bases de
una economía –la de México- que si que está creciendo, pero que tiene una de
las mayores desigualdades del mundo entre ricos y el resto? ¿Qué se puede
esperar de un individuo que llega a España a insultar a los casi 6 millones de
parados, con unas declaraciones lamentables a la altura del que “se jodan” de
la indecente Andrea Fabra.
De sinvergüenzas, “fartones”, explotadores e inmorales, está
el mundo lleno, siendo el señor Gurría, uno de sus mejores y más claros
representantes, junto con "insignes" economistas como el argentino López Murphy, el español Recarte, o los chilenos Büchi y Braun, entre otros. ¡Que asco me dan!