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miércoles, 13 de febrero de 2013

Rajoy, Ana Mato, "copago o repago" en la Sanidad de España


Puesta al día de este artículo de hace casi un año. Del 19 de abril de 2012. Pienso que no tiene desperdicio.

Cual mariachi en la avenida de la Reforma mexicana, Mariano Rajoy empieza a cargarse –quien lo hubiera imaginado- la gran obra del falangista Girón de Velasco. Sí, la Seguridad Social de España. Esa figura sanitaria, ejemplo mundial de solidaridad y herencia buena de las políticas franquistas –hay que ser justo-, que el ejecutivo socialista de Felipe González, perfeccionó hasta la universalidad social.
Este medicamentazo, no es más que un ataque feroz al estado de bienestar que tantos años se ha tardado en conseguir y que en algo más de 100 días, ppijos como Ana Mato –esa niña mona madrileña que no sabía que su marido tenía un Jaguar en el garaje-, se han empeñado en destrozar.
En su campaña electoral, Mariano Rajoy prometió que no afectaría el poder adquisitivo de los pensionistas –primer fail, ya que se les ha subido el tramo de retención en el I.R.P.F.-, y su equipo negó una y otra vez –hace aproximadamente un mes, la vicepresidenta Soraya, declaraba que el mal llamado copago no estaba, ni estaría encima de la mesa del Consejo de Ministros- que planeara introducir pagos adicionales en la sanidad española. Sin embargo, ayer miércoles hemos desayunado con una noticia mexicana, con la noticia de que el Gobierno tiene intención de cobrar a los mayores el 10% de los medicamentos, que ahora reciben de manera gratuita, además de otras medidas que afectan al resto de los ciudadanos.

Mentiras, cintas de video, pero sexo no ¡por favor!

Hace unos días, el ministro Luis de Guindos –conocido jocosamente como Mr. Windows-, declaraba que había que empezar a pensar que ciertas rentas debían de ser castigadas con aportaciones suplementarias en sus idas a la sanidad pública. Concretamente hablaba de las rentas superiores a los 100.000 euros anuales. Sonó la alarma y Carlos Floriano –otro ppijo, pero éste extremeño-, salió a la palestra declarando que “eran reflexiones personales del ministro”. Otro fail, ya que a los pocos días, las reflexiones se convirtieron en realidad palpable.
Se habló de Central de Compras, de tarjeta única, pero nunca se mencionó al copago –mejor dicho re-pago-, como solución, aunque en el inconsciente colectivo se mascaba esta medida.
Pero que mona soy ¡por Dios!
Todos somos conscientes de que hay que ahorrar, de que hay que hacer ajustes (véase hay otra forma de hacer las cosas) –pero no recortes y tijeretazos-, pero atacar de esta forma tan violenta a las clases pasivas de un país no es de recibo, por mucho que intenten convencernos de las bondades de la medida. Parece ser que la doctrina del FMI –la mayor esperanza de vida de los países es una lacra para la sociedad, para mí, una doctrina hitleriana digna de Mein Kampf- en cuanto a las prestaciones sociales a nuestros mayores ha calado hondo en el ejecutivo español.
Las medidas tomadas dicen que nos acercan a nuestro entorno europeo. Cierto es que en ese entorno hay pagos adicionales, pero como diría Perry Mason en sus películas, no es menos cierto que los ingresos de sus ciudadanos y la seguridad de los mismos, no tienen nada, pero nada que ver con los percibidos hoy en día en España. Véase el sueldo mínimo de Francia o de Alemania, por poner un ejemplo.

Ataque a los menos favorecidos

Uno de los índices de desarrollo de un país, es la llamada esperanza de vida. Ésta ha aumentado notablemente en las últimas décadas en España. Alguien creerá que se debe a mejorías sociales o de genética. Error. Los avances en la medicina han sido fundamentales para poder llegar a esa edad media de fallecimientos. Esos mismos avances médicos van de la mano de la investigación farmacológica, que ponen al alcance del ser humano medicamentos más eficaces en la lucha contra las enfermedades. Lógicamente, una persona cuantos más años tenga, más necesitada está de esos avances, de esos fármacos. Lamentablemente, la media de ingresos de la mal llamada tercera edad en España no es muy alta, con lo cual cobrar al enfermo más necesitado y con menos recursos por sus necesarias medicinas, a mí me parece una canallada. Y las canalladas, las cometen los canallas.
Se habla de un máximo de 8 euros al mes para cierto tipo de jubilados, y de 18 euros para las rentas pasivas más altas. Si una viuda cobra 450 euros mensuales de pensión, ¿saben las altas mentes pensantes de nuestro país lo que suponen 8 euros? Pues al precio en que se encuentra una barra de pan habitual de cuarto de kilo en Oviedo, 16 días de pan. Encaje de bolillos ha de hacer esa viuda. Ahora, además, ingeniería financiera. Cañones o mantequilla, decía el profesor Samuelson.

Lo que nos queda por sufrir

Recuerdo que, hace años, la derecha rechazaba la eutanasia y la muerte digna, en que era abrir el camino para la exterminación de los mayores, de aquellos seres humanos que no eran ya útiles –productivamente hablando- a la sociedad. Podría ser un razonamiento válido. Usando el mismo, estas medidas tomadas por la ministra Mato, pueden ser –de hecho lo serán- la antesala de repagar por ir al médico, repagar por hospitalización, repagar por la alimentación en la hospitalización, y lo más grave, privatizar al estilo neo-liberal –como Chile- la atención sanitaria. Si el ciudadano no tiene plata –tal y como dicen en mi querido país andino-, a la beneficencia de salud. Si no tiene seguro privado o fondos suficientes, la atención no se le presta, se le niega. Nos hacen volver al siglo XIX.
Leí hace unas horas un tuit en el que decía: “Lo único gratis que nos va a quedar, van a ser las misas, en las cuales se va a poder ir a comer o a cenar”, por aquello del pan y del vino. A priori, y con humor, no deja de tener razón, pero, ¿quién nos asegura que esa empresa pública (La Iglesia católica) -¿cuántos millones recibe del Estado hoy?- no empiece a hacer promociones de 3 euros por recibir la comunión?
Mientras el Gobierno español preocupado de los millones restrictivos de YPF, pero ¿saben que hace unos días un niño falleció porque no estaba abierto el quirófano en Tarragona y no aguantó en su traslado a Barcelona? No he oído a ningún miembro del ejecutivo ponerse gallo contra CiU, ni salir con cara de circustancias hablando de que iban a tomar medidas.
Para terminar, repito la coletilla final en otras entradas: Señores del Gobierno, ¡Váyanse a la mierda!

martes, 20 de noviembre de 2012

"J'Accuse", aunque no soy Emile Zola



El 13 de enero de 1898, Emile Zola en un artículo del diario L’Aurore, publicó un alegato a favor del capitán Dreyfus, titulado J’Accuse…! (Yo acuso), con el sub-título Lettre au President de la Republique (Carta al Presidente de la República). Tal título fue usado también por el chileno Pablo Neruda en el año 1948, siendo éste Senador de la República de Chile, en su intervención en contra de la conocida como Ley Maldita, la cual con el pomposo título de Ley de Defensa Permanente de la Democracia impedía la participación en política del Partido Comunista de Chile.
Permítaseme la licencia de utilizar la misma expresión para enfocar lo que voy a escribir a continuación.

  • J’Accuse, al Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, de ser un mentiroso compulsivo, un hipócrita redomado y un cínico galopante, al que le queda muy grande el puesto que ocupa.
  • J’Accuse, a María Dolores Cospedal -sin el “de”, que así viene en su partida de nacimiento-, de acaparar cargos y retribuciones, en un país con casi 6 millones de desempleados, mientras niega su salario a los diputados de Castilla La Mancha y ejecuta recortes quirúrgicos en los servicios sociales de la misma Comunidad Autónoma.
  • J’Accuse, al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de haber decepcionado a sus votantes y simpatizantes y a toda la sociedad española, en la gestión de las dos anteriores legislaturas.
  • J’Accuse, al Partido Popular (PP), sustento parlamentario del actual Gobierno de España, de nepotismo en el nombramiento de asesores y cargos de designación en todas las administraciones que controla.
  • J’Accuse, a Mariano Rajoy Brey de formar un Gobierno con miembros ineficaces, demagógicos y sectarios, tales como Báñez (Trabajo), Wert (Educación y Cultura), Mato (Sanidad), Morenés (Defensa) y de tener como referencia a las doctrinas de la Conferencia Episcopal en la elaboración de las leyes.
  • J’Accuse, al Gobierno del Reino de España, por desmantelar la Sanidad Pública –ejemplo mundial-, a favor de una Sanidad Privada acotada para unos pocos, siguiendo un plan pre-establecido y oculto.
  • J’Accuse, al Gobierno del Reino de España, por dejar desamparados a la mayoría de dependientes que no pueden servirse de sí mismos en el desempeño de las tareas diarias, mediante el tácito desmantelamiento de la ley de Dependencia.
  • J'Accuse, a la Ministra de Trabajo, Fátima Báñez, por presentar una Reforma Laboral que se acerca a las doctrinas de los sindicatos verticales del franquismo que ha resultado ser un fiasco absoluto, y por ser, posiblemente, la peor ministra del ramo de toda la historia de España.
  • J’Accuse, a Pérez Rubalcaba, Secretario General del PSOE, de hacer una oposición blanda al Gobierno, y de no “refrescar” al partido en sus planteamientos de futuro, sin hacer nada de autocrítica.
  • J’Accuse, a los directivos de las Entidades Financieras de crear una situación insostenible, luego de haberse llenado los bolsillos con pingües beneficios.
  • J’Accuse, a la Justicia de España, por no ser diligente en los casos de corrupción, tales como Gürtel, Urdangarín, Operación Marea, Palma Arena, etc, y ser de lo más efectiva en los asuntos que conciernen al ciudadano común y corriente, teniendo algún agujerito en la famosa venda de los ojos.
  • J’Accuse, al sionismo imperante en Israel, por los métodos de exterminio que está utilizando con la población civil de Gaza.
  • J’Accuse, a la Alcaldesa Ana Botella, por no saber llevar la crisis del Madrid Arena de forma cabal, por anteponer sus intereses personales a los del pueblo de Madrid, por no tener altura ni capacidad política y porque cada vez que habla “sube el pan”.
  • J’Accuse, al Ministro de Justicia, Ruiz Gallardón, por instaurar un sistema de acceso a la justicia, que prima al que tiene medios económicos para hacerlo, y discrimina al que no los tiene.
  • J’Accuse, al Ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, por cargarse la educación pública española, por fomentar la desigualdad social y por querer imponer un sistema educativo basado en las ideas clasistas del Opus Dei.
  • J’Accuse, a la Casa Real de España, por vivir alejada de la realidad social que vive nuestro país.
  • J’Accuse, a la Unión Europea, por aplicar unas teorías económicas únicas –las de la austeridad-, que producen unos efectos perniciosos y negativos en la mayoría de la sociedad, tal y como se está viendo en los resultados, sin caer en la cuenta –o sí, que es peor-, que hay otros caminos a explorar.
  • J’Accuse, a Francisco Marhuenda, director del diario La Razón, por ser el “felador” oficial de Mariano Rajoy y hacernos creer que este señor es “nuestro líder supremo y único”, mediante portadas y editoriales que realmente dan pena y asco.
Hay muchos más motivos por los que acusar y protestar y espero que el lector tenga los suyos y los sume a la lista.
Con total seguridad, mis acusaciones no servirán para nada, pero amigos, ¡QUE BIEN ME HE QUEDADO!