miércoles, 4 de julio de 2012

¿Por qué el rescate no es bueno para España? del Profesor Vicenç Navarro.


A continuación, transcribiré un artículo del profesor VICENÇ NAVARRO, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu y Fabra y profesor de Public Policy en la Universidad Johns Hopkins, imprescindible para poder comprender la situación financiera actual de España, titulado: 

¿POR QUE EL RESCATE NO ES BUENO PARA ESPAÑA?

La ayuda de los 100.000 millones de euros al sistema bancario
español, realizada a través del Estado español, está encaminada a
ayudar a los Bancos (sin que se resuelva el problema financiero que
tiene España) a costa del Estado español (tanto central, como
autonómico). Hasta hoy, y a pesar del elevado déficit público, el
Estado español no tenía un problema de imposible solución. En contra
de la opinión neoliberal que atribuía erróneamente la crisis a un
excesivo gasto público, los datos mostraban claramente que ni el
déficit ni la deuda pública tuvieron nada que ver con la crisis
financiera. En realidad, cuando la crisis comenzó en 2007, el Estado
español tenía superávit y la deuda pública era de las más bajas de la
Eurozona. La explosión de la burbuja inmobiliaria –la causa real de la
crisis económica y financiera- determinó un parón del crecimiento
económico y un rápido ascenso del desempleo, lo cual (resultado de
la excesiva dependencia de los ingresos al Estado español del
gravamen de las rentas del trabajo) originó el crecimiento tan rápido
del déficit público. A mayor desempleo, menos ingresos al Estado. No
fue el déficit público, pues, el que creó la recesión, sino al revés, fue
la recesión la que creó el elevado déficit público. Pero, a pesar de
ello, y aunque la deuda pública aumentó, ésta era todavía menor que
la existente en el promedio de los países de la Eurozona. Ahora bien,
esta “supuesta” ayuda de 100.000 millones de euros incrementa la
deuda pública nada menos que un 10% del PIB, poniéndola ya por
encima de lo tolerable. Es el Estado el que deberá esta deuda, y es el
Estado el que tendrá que pagar los intereses (un 3%) a los
acreedores públicos, incrementando también el déficit público del
Estado español. De ahí que tal “ayuda” ha empeorado la situación y
los mercados financieros lo saben y piden intereses más y más altos
para comprar bonos del Estado.

¿POR QUÉ ESTA AYUDA?
Esta carga innecesaria y perjudicial al Estado (y que explica el
incremento de la prima de riesgo que la deuda pública española ha
tenido desde que se anunció tal ayuda) es única y exclusivamente
para ayudar a los acreedores de la Banca privada. El problema en
España no es la deuda pública, sino la deuda privada, y son los
Bancos los que, primordialmente a través de su comportamiento
irresponsable y especulativo, crearon el enorme problema de la
deuda privada y ahora son los beneficiarios de estas “ayudas”
pagadas por el erario público, siendo los mismos que crearon el
mayor problema financiero conocido en los últimos cuarenta años.
El ciudadano normal y corriente, que no ha tenido ninguna
responsabilidad en la creación de la burbuja inmobiliaria, es el que
tendrá que pagar el pato y la deuda. Es una situación profundamente
injusta, pues es ahora el Estado el que garantizará que la deuda de
tales Bancos se pague a sus acreedores. Es difícil diseñar un sistema
más injusto. Lo justo hubiera sido que fueran los Bancos los que
pagaran por sus errores y absorbieran las pérdidas. O al menos que
se pactara entre el acreedor y el deudor la absorción de las pérdidas.
En cambio, a partir de ahora, es el acreedor –nacional o extranjeroel
que sale siempre ganando, y nunca perdiendo. Y si no se le puede
pagar privadamente, que sea el ciudadano medio el que le pague a
través del Estado. Esto es lo que se llama rescate al sistema
financiero. Y como que parte de esta deuda privada la tiene la Banca
extranjera (y de una manera muy marcada la Banca alemana) tal
rescate financiero es, como ha ocurrido en Grecia, Portugal e Irlanda,
un rescate a la Banca alemana (y en menor medida a la francesa). Y,
de nuevo, si la Banca no paga la deuda privada que tiene, la pagará
el Estado español. Es la socialización de las pérdidas, haciendo al
Estado responsable de la deuda bancaria.

EL PROBLEMA FINANCIERO Y DE PRODUCCIÓN DE CRÉDITO NO SE
RESOLVERÁ
Es también claro que la falta de crédito tampoco se resolverá, y ello
se debe a que las causas del llamado problema bancario ni siquiera
se tocarán. El problema de la Banca se basa en que el desplome de la
burbuja inmobiliaria –la raíz del problema bancario- no se está
resolviendo. La Banca es la primera propietaria de viviendas vacías
(hay 3 millones de ellas según el Ministerio de Fomento). Y el hecho
de que estén vacías es porque la población no puede comprarlas o
alquilarlas. Y ello se debe a que los precios continúan siendo
artificialmente elevados. Se calcula que los precios de la vivienda
están casi un 40% por encima del precio al que deberían estar (según
la capacidad adquisitiva de la población), y ello como resultado del
excesivo poder monopolístico de la Banca que no quiere bajarlos.
Sólo han bajado el precio un 15% en los últimos dos años.
Y no lo bajarán hasta que el Estado les obligue a ello. En Dinamarca,
una casa no puede estar vacía más de 6 semanas. Aquí están años.
Cuando se hizo la propuesta en el Parlament de Catalunya de no
permitir o favorecer pisos vacíos, la gran mayoría del Parlamento se
opuso, con lo cual dificultaron la resolución del tema inmobiliario, que
está detrás del problema bancario. Y ahí está el origen del problema
bancario. Los Bancos tienen demasiado poder. Los Bancos deberían
bajar el precio de las viviendas absorbiendo las pérdidas, y cuando no
pudieran, deberían dejarlos colapsar (el sector bancario es demasiado
grande en España) o nacionalizarlos (no para privatizarlos más
tarde), a fin de garantizar el crédito. La solución es fácil de ver desde
el punto de vista técnico. La dificultad es la resistencia de los
gobiernos para resolverlo.



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